Por Carolina Saiz
María Alicia Zamarbide: "Hace falta una ley de violencia infantil"
La trágica muerte del niño Lucio Dupuy disparó el debate sobre la violencia infantil. ¿Cómo se detecta el maltrato en los niños? ¿Por qué las alarmas institucionales pueden fallar? ¿Qué deudas tienen las instituciones en relación a las infancias?
Fotos por Diego Cabrera
La perversa muerte de Lucio Dupuy genera tristeza e impotencia. Sobre todo porque es una muerte que pudo ser evitada. Y no sólo la muerte, sino también el calvario al que fue sometido un niño de cinco años por su propia madre y su pareja. ¿Son garantía de cuidados los vínculos de sangre? Evidentemente no. ¿Qué hace el Estado para garantizar los derechos de los niños? Son los ciudadanos más indefensos de la sociedad. El bebé, el niño, e incluso el adolescente, dependen de los adultos. En diálogo con MI Córdoba, María Alicia Zamarbide, licenciada en Trabajo Social, especialista en intervención en violencia infantojuvenil y docente de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), aclara que “maltrato infantil implica toda lesión física o psicológica que puede ser producida por los padres, tutores y demás personas en los niños, niñas y adolescentes. Esas lesiones van a dejar graves secuelas a nivel del desarrollo y en algunos casos llegan a comprometer la vida. Es una relación de poder que se ejerce por parte de los cuidadores, quienes deben proporcionar espacios de contención y apoyo afectivo a los niños”. La especialista advierte que no es lo mismo negligencia que maltrato, pero que a veces la frontera no es tan clara: “Los accidentes muchas veces hablan de negligencia, pero dentro del maltrato están situaciones como la falta de controles de salud, los padres ausentes, privar al niño del derecho a la identidad, etc. Se piensa que hay mayor maltrato en los sectores sociales vulnerables y no es así. Esto está presente en cualquier clase social. Esa violencia no es privativa tampoco de los varones, de las mujeres, ni de las uniones homoparentales. Puede darse en cualquier grupo familiar”.
-¿La Ley prohíbe tocar a un niño, aunque sean los padres?
- Sí, está prohibido. El Código Civil actual sanciona a aquellas personas que ejerzan violencia hacía niños, niñas y adolescentes. Pero también existe un contexto legal vigente que puede tornar crónica la violencia infantil. Dado que se hace una separación de tres meses con los padres agresores y luego se los vuelve a revincular. En varias situaciones con escasos tratamientos terapéuticos para los padres, se hace un acompañamiento pero sin estrategias de contención. Se privilegia el vínculo de sangre, lo cual no es una garantía.
- ¿Cómo se diagnostica el maltrato infantil?
- Para diagnosticar es necesario contar con un equipo interdisciplinario en los hospitales que tenga profesionales del área de la salud, la psicología y el trabajo social. Puede llegar una niña o niño sin lesiones físicas y, sin embargo, tener indicadores muy significativos, que los puede detectar un psicólogo o un trabajador social. Hay niños que pueden manifestar no sentirse seguros en sus casas. Es muy importante cuando un profesional logra establecer un vínculo de confianza, permite que el niño se anime a hablar. Y el hecho de trabajar interdisciplinariamente, que haya un equipo, es un resguardo. Ya no sos la trabajadora social, sino que es un equipo que está trabajando por la defensa y los derechos del niño.
- ¿Un mismo niño puede pasar por varios equipos interdisciplinarios?
- Sí, hay hospitales que cuentan con ello. Otro equipo interdisciplinario está en la Secretaria Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SeNAF) y por último está también el de la Justicia. Son instancias que evalúan la situación del niño y pueden confirmar o no el maltrato.
- ¿Qué sucede cuando se detecta que hubo maltrato?
- El tema de la niñez necesita una mirada específica, porque es otro tipo de sujeto el que es víctima de violencia. Los niños no se pueden defender. Muchas veces cuando relata una situación de violencia un niño, niña o adolescente, se realiza una internación como medida preventiva. Porque por ahí no están lesionados, pero cuando hay un relato de ellos u observás secuelas psicológicas de grave negligencia, se los interna para trabajar con ellos. Estando el niño protegido para hacer el diagnóstico. Habría que tener un sistema donde se pueda resguardar a los niños.
- ¿Se prioriza la revinculación familiar?
- Sí, y en algunos casos no habría que hacer revinculación, porque es mucha la violencia ejercida sobre un niño o adolescente, inclusive en la familia ampliada. Por ejemplo: los abuelos pueden actuar de forma similar a los padres, porque es lo que éstos conocieron en su crianza. Está naturalizada la violencia, que le peguen a los chicos para poner un límite no sería para ellos algo grave. Entonces no siempre se cuenta con adultos referentes en la familia ampliada.
- ¿Qué hace el Estado cuando no encuentra dentro del grupo familiar alguien saludable para el niño?
- Lo que trata de hacer SeNAF es agotar la instancia de la red familiar extensa. En algunos casos por las edades y porque no se los puede seguir exponiendo, son incorporados al programa Familias para Familias, que es lo que se llama “familias de acogimiento”. Son familias temporales, teóricamente por tres meses. Pero bueno, hay familias que están con el mismo niño un tiempo más prolongado.
- ¿Qué debería tener en cuenta una ley para que garantice la vida de los niños?
- Fundamentalmente que no priorice los vínculos biológicos per se. En violencia infantil es imposible poner el foco en esos vínculos porque los aprendizajes de la violencia están en la misma familia de origen. Los niños en situación de violencia requieren un tratamiento especial, como es la ley de violencia de género, que mire al niño como sujeto de derecho. También las especializaciones son importantes, porque está el temor a intervenir. No cualquier profesional puede ver el riesgo al que está expuesto un niño.
- ¿El caso Lucio mostró que no se cruza información entre las instituciones?
- Sí, es muy importante la comunicación entre las instituciones para conocer cómo es la trayectoria de hechos sobre el mismo niño. Los adultos consultan a diferentes profesionales aduciendo motivos diversos. La digitalización y acceso a la información en los niveles de atención del área de salud sería un aporte valioso a la intervención profesional. Eso es muy importante para la prevención en violencia infantil. También el compromiso, porque hay profesionales que pueden no realizar la derivación de modo oportuno.
- ¿Qué pretende cambiar el proyecto de ley a partir del caso Lucio?
- Esa ley tiene la intención de aportar en capacitación, pero no es suficiente. Hasta acá tenemos la ley de violencia familiar y la de violencia de género. Pero miran al niño como una parte de la madre o de la familia. La voz de los chicos no existe. Cuando pasan casos que se hacen públicos se visibiliza que son muertes que se pudieron evitar. Eso es lo más importante: la mortalidad infantil por violencia es evitable y se puede prevenir. Se necesita una ley específica de violencia para los chicos. Los niños necesitan de otras estrategias para que esté garantizado lo básico, que es su derecho a la vida.
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