Dos campañas para cuidar las infancias

El próximo domingo celebramos el día de las niñas, niños y niñes. Es una fecha para jugar, abrazar, regalar y mimarles en su diversidad, pero también para denunciar y visibilizar algunos padecimientos que atraviesan les más peques.

Por Anabella Antonelli

En nuestro país no la tienen fácil. El último informe del INDEC arrojó que más de la mitad de les menores de 14 años está bajo la línea de pobreza. Mientras tanto, en la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) de Córdoba, encargada de las políticas públicas para promover los derechos de les niñes, sus trabajadores reclaman mejores condiciones laborales: la mayoría son precarizades con monotributos y becas, y los salarios no alcanzan el mínimo, vital y móvil. En el Programa de Asistencia Integral de Córdoba (PAICor), que promueve la comensalidad de alumnes, la situación tampoco es prometedora: además de ser, hace años, deficitario, excluyente y de baja calidad alimentaria, este año se suma el reclamo por las pésimas condiciones laborales.

Estas situaciones de desprotección agudizan otras problemáticas que atraviesan las infancias, ligadas a la violencia patriarcal. “Es hora de que los y las adultas hagamos las tareas que debemos y nos corresponde, para que en serio tengamos un mundo más copado”, escribió la artista trans Susy Shock en su libro “Crianzas”. Desde el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir y las Socorristas en Red tomaron ese compromiso y promueven campañas que buscan visibilizar violencias que recaen sobre los cuerpos de las niñas, mientras reclaman medidas urgentes.

Niñas no madres

Desde Socorristas en Red, un espacio que acompaña procesos de abortos cuidados y feministas en todo el país, promueven la campaña nacional “En un mundo justo, las niñas no son madres” para construir sentidos vinculados a los cuidados en las infancias. Surgió en 2019 a partir de un dato que las impactó: en Argentina, cada tres horas una niña de 10 a 14 años atraviesa un parto y en el 80% de los casos, los embarazos de niñas son producto de abuso sexual intrafamiliar, según el estudio Embarazo y Maternidad en Adolescentes y menores de 15 años, de Unicef Argentina. “Estos datos exponen la vulneración de derechos de las niñas y la necesidad de cuidar esas infancias. Las niñas que cursan embarazos forzados sufren dilaciones del Estado, exposiciones mediáticas y riesgos obstétricos cuando tienen derecho a estar jugando y riendo”, expresan desde la campaña.

“Para nosotras una gran preocupación fue qué pasa con esas niñas y adolescencias ante el riesgo de ese embarazo, porque los cuerpos a esas edades no están preparados ni física ni emocionalmente, y también ver cuáles son los riesgos sociales”, dijo en diálogo con MICórdoba Belén Grosso, activista en la colectiva feminista La Revuelta de Neuquén y maestra de nivel primario.

“El último informe del INDEC arrojó que más de la mitad de les menores de 14 años está bajo la línea de pobreza. Mientras tanto, en la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) de Córdoba, la mayoría de sus trabajadores son precarizades con monotributos y becas, y los salarios no alcanzan el mínimo, vital y móvil” “El último informe del INDEC arrojó que más de la mitad de les menores de 14 años está bajo la línea de pobreza. Mientras tanto, en la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) de Córdoba, la mayoría de sus trabajadores son precarizades con monotributos y becas, y los salarios no alcanzan el mínimo, vital y móvil”

“En un mundo justo las niñas no son madres” está compuesta por una serie de contenidos visuales y audiovisuales con el foco en el derecho de niñas y adolescentes a ser cuidadas y protegidas. Se busca interpelar a las instituciones que deben promover, garantizar y proteger los derechos de las niñas, niñes y niños en la integralidad de sus vidas. En un mundo justo, se les cuida de la tortura, del abuso y las violaciones. “En ese mundo justo que queremos, que deseamos y que buscamos, las infancias son infancias, son felices, ríen, juegan, preguntan, son escuchadas”, agrega la activista.

Para Belén, existen herramientas para cuidar a les niñes, relacionadas a “todo el recorrido andado desde que tenemos la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), el Ni Una Menos, la Marea Verde. Son movimientos que sacudieron y que de a poquito van haciendo mella”. La ESI permitió otras sensibilidades en las infancias y adolescencias, “hay que aprender a escuchar lo que nos están diciendo porque están hablando y nos están haciendo mirar cosas que antes no veíamos -señala-. Sobre la fragilidad de las infancias más pequeñas tenemos que aprender que los cuidados son un derecho y un deber colectivo, hay que aprender a construir cuidados en comunidad y es una responsabilidad del mundo adulto”.

Para las Socorristas, en un mundo justo, los estados y sus gobiernos protegen y expanden el buen vivir para las infancias, garantizando vidas libres de violencias, malos tratos, hambre, falta de vivienda, de agua, de necesidades básicas, de acceso a la educación y a la salud, de la falta de respeto a su identidad.

#AboliciónDelChineoYa!

“¿Sabías que en Argentina, aún hoy, hombres criollos violan, torturan y matan mujeres y niñas indígenas?”, nos preguntan desde el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir, quienes promueven la campaña “Abolición del Chineo Ya!”, junto a otras mujeres y diversidades indígenas autoconvocadas.

Se le llama “chineo” a “la violación que sufren, desde hace siglos, las niñeces indígenas por parte de criollos con cierto poder económico y social, que les eligen y violan a modo de rito iniciático de la sexualidad de les niñes. Esto es posible por la impunidad que se disfraza de ‘costumbre cultural’”, afirman en el documento de la campaña. La palabra es un invento criollo, con fuerte carga “racista, misógina y genocida -señalan-. Chineo da cuenta de como se han racializado nuestras cuerpas y devaluado nuestras vidas”. Tomar este vocablo es visibilizar la historicidad del crimen que data desde la colonización. “El único modo de desnaturalizar una práctica silenciada históricamente es describirla y llamarla por el nombre con que se la conoce y se reproduce”, explican.

Reclaman medidas urgentes para su prevención y abolición. “Es tiempo de darle un ultimátum al Estado que ha permanecido cómplice de criminalidades como el ‘chineo’, y que además ha reforzado la impunidad a través de su indiferencia. Esta aberrante práctica de violencia sexual contra nuestras niñeces debe terminar”, sentencian las mujeres indígenas.

“En Argentina, cada tres horas una niña de 10 a 14 años atraviesa un parto y en el 80% de los casos, los embarazos de niñas son producto de abuso sexual intrafamiliar, según el estudio Embarazo y Maternidad en Adolescentes y menores de 15 años, de Unicef Argentina” “En Argentina, cada tres horas una niña de 10 a 14 años atraviesa un parto y en el 80% de los casos, los embarazos de niñas son producto de abuso sexual intrafamiliar, según el estudio Embarazo y Maternidad en Adolescentes y menores de 15 años, de Unicef Argentina”

Para eso proponen declarar la práctica como un crimen de odio, modificando la tipificación del delito, incorporando el agravante de la racialización y declarándola imprescriptible. Exigen además que las empresas, fuerzas de seguridad del Estado o instituciones que operen en el territorio y tengan personas que hayan cometido estos crímenes o los encubran, se responsabilicen civil y penalmente, y se les impida el ingreso, lo mismo para funcionarios públicos que ejecuten, sean cómplices o faciliten este delito. Reclaman el embargo de los bienes de los agresores para contener a las víctimas y que se cree un Consejo Plurinacional de Mujeres y Diversidades Indígenas para la abolición del chineo.

“Desde el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir, queremos transmitirles y recordarles la importancia y resguardo de les niñes en los Pueblos-Naciones Indígenas. Para nosotras, son una parte fundamental, ya que, sin elles, no podríamos perpetuarnos como pueblos vivos, presentes. En les niñes, emana la más pura energía espiritual, la sinceridad y alegría”, explican.

Dejá tu comentario