Por Sofía Jaimez Bertazzo
¡Viva La Pepa!
La más Pirata de todas escribió una nueva página para la historia del fútbol femenino. Una Romina que ya no se reconoce como tal: "Soy más Pepa que Romina ahora, mi abuela me puso así porque era muy chiquita cuando nací".
Empezó a jugar a la pelota de chica y se fue metiendo en el deporte. Seguramente al principio hubo comentarios fuera de lugar, pero los acallaba con su talento. En la sociedad argentina el fútbol fue siempre territorio masculino, para que una mujer pueda jugar tiene que demostrar que sabe. El deporte de la redonda vestida de cuero es parte de una cultura popular, de la cual la mitad de la población fue excluida; por eso es sorprendente que ‘Las Piratas’ hayan batido el récord de convocatoria en el fútbol femenino, con un Estadio Julio César Villagra casi completo. “Que un equipo del interior, del ascenso llene una cancha de fútbol solamente para vernos a nosotras es algo único. Nuestras familias estaban súper emocionadas y es un impulso para el resto”, afirma la número “10” en charla con MI Córdoba.
Partido a partido se escucha a la hinchada del femenino decir que ahí no se insulta a las rivales, que no se fomenta la violencia, que ahí se va a disfrutar, esa es la nueva cultura popular que invade las tribunas. Un mundo diferente, mejor.El sistema impone la necesidad de demostrar que saben jugar, que son las mejores, que venden. Cualquier error se paga caro. Para qué ver más allá: vivir del fútbol sigue siendo un sueño para muchas. ‘La Pepa’ trabaja por duplicado, de día en una panadería (que representa su medio de vida) y más tarde parte a entrenar al club de sus amores. La Primera División de la AFA exige la remuneración a quince jugadoras como mínimo, sin embargo… “Sabemos que hay contratos, pero no podemos vivir del fútbol. Es la realidad y obviamente las que trabajamos lo vamos a tener que seguir haciendo” confiesa la mediocampista.
La “10” que abre el juego
Ella no necesita convencer, afirmar, ni demostrar nada, ‘La Pepa’ es la identidad Pirata. Entra y sale de la cancha aplaudida, pero aún hay más: su imagen está en las paredes del Gigante de Alberdi, con una frase que refleja la magnitud de esta mujer: “La rebeldía de tu gambeta abre la cancha para que entre el sueño de todas”. Un reconocimiento que Romina agradece, porque refleja sus 17 años de entrega al club.
Cinco mil personas fueron al Mario Alberto Kempes para la final de la Primera C el año pasado. Esta vez, ante más de 28 mil hinchas, el Club Atlético Belgranosubió a Primera División al consagrarse campeón del Nacional B, a dos fechas de finalizar el torneo. Así, el primero de octubre de 2022, quedará marcado en la memoria.
Alberdi nunca había presenciado un ascenso en el Gigante, ni femenino, ni masculino, se dieron todos en el ex Chateau (hoy Kempes) o de visitante. Pero esta vez les tocó a ellas. ‘La Pepa’ convirtió en ambas finales; como buena número “10”, pisa, gambetea y clava la bola en la red. Pero el logro es colectivo, de todas las que visten la piel celeste y también de Córdoba, que ubica por primera vez un equipo femenino en la máxima categoría de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA).
El plantel siempre apostó al ascenso, superó las presiones y estabilizó el barco para llegar al puerto correcto, con toda la ilusión arriban en una nueva aventura en busca de otro tesoro. “Quiero disfrutar del momento. De jugar con Belgrano en Primera, que es lo que siempre quise. Y obviamente me gustaría vivir del fútbol, durante no sé cuántos años que me quedan por jugar. La verdad es que sería lindo sólo dedicarme a este deporte”, admite la Pepa.
Pequeña gigante
En eso de demostrar, las jugadoras conducidas por Maximiliano Luján sumaron 58 puntos, siendo inalcanzables para Banfield, su escolta. En la primera fase jugaron 10 partidos en los que salieron victoriosas, hicieron 55 goles y mantuvieron la valla invicta. En la fase ascenso disputaron 20 partidos, con 19 triunfos y un empate, 104 goles a favor y seis en contra. Además, lograron sus dos campeonatosinvictas y convirtieron al menos un gol la gran mayoría de las jugadoras. Incluso su arquera, de penal. En esta temporada, Sabrina Maldonado es la goleadora del equipo, con 36 tantos.
Números que no son solo cifras, sino que afirman el esfuerzo diario.Por eso la capitana dice: “Tengo que agradecerles a mis compañeras porque sintieron la camiseta como yo, que hace 17 años que estoy en el club”.
La humildad es algo que ‘La Pepa’ nunca perdió, recordó a cada persona que está en el club día a día, a su familia, amigos, a sus cómplices dentro y fuera de la cancha ‘La Pomu’ Sánchez y Maira Aguirre y todos aquellos que le dejaron un mensaje. Al día siguiente del campeonato jugaba Talleres ante Berazategui en La Boutique, y como una más se la vio a la pequeña gigante sentada, mirando la Primera C, bancando a Las Matadoras.
No sólo sueña para ella, sino para todas. “Cuando estuvimos los equipos de Córdoba en una charla con el intendente, el presidente de Instituto dijo que el femenino iba a entrar en AFA, que sería un golazo, ojalá se pueda cumplir. Así hay que seguir el modelo, seguir copiando, seguir creyendo y creciendo, formando divisiones infantiles, buscando profes que se involucren”.
Y para eso se necesita la decisión política, dirigencial y por supuesto el apoyo de la gente.

