El himno de Villa Ciudad Parque: Cielito de mil estrellas

Brenda Andrada y Giselle Fiquepron, docenes de la escuela Luti de Villa Ciudad Parque, incentivaron a sus alumnos a escribir una canción alusiva a su pueblo. Así nació "Cielito de mil estrellas", la chacarera que se convirtió en el flamante himno de la villa serrana, estrenada el día de las fiestas patronales.

Por Carlos Ruiz / @qarlos_ruiz

Todos los pueblos tienen su canción. O casi todos. Los niños de Villa Ciudad Parque, en Calamuchita, advirtieron, sin saberlo, que al pueblo le estaba faltando ese símbolo musical unificador y marca de identidad. Brenda Andrada y Giselle Fiquepron, las seños de la escuela Luti turno tarde, tomaron nota de la inquietud y de la necesidad planteada y pusieron a los chicos manos a la obra.

El 14 de mayo, día de lasFiestasPatronales, llovió desconsoladamente en el valle. No obstante, en el escenario del predio de Villa Ciudad Parque, donde minutos más tarde iba a actuar Peteco Carabajal, los chicos subieron con una bandera y regalaron al pueblo su chacarera, llamada “Cielito de mil estrellas”. Un detalle, al cantar la canción la lluvia paró y un sol “maradoniano” acarició el pueblo, para volver a cerrarse luego de la canción y seguir lloviendo el resto del día y la noche.

Con su mejor pose de orgullo, los chicos entonaron: “Si vienes para mi valle/ bailando la chacarera / en Villa Ciudad Parque / cielito de mil estrellas”, y nada fue igual. Al finalizar, le entregaron la letra enmarcada a Raúl Shalom, director de Culturas de la comuna, como representante del pueblo.

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Himno en marcha

Lo que los chicos habían logrado en esa actuación memorable puso en marcha un mecanismo de ternura que recorrió todas las venas del pueblo. “El regalo de los niños y niñas es algo muy genuino, regalar al pueblo una letra que nos involucre a todos y todas, y que sea además una chacarera, muy terruña, es algo hermoso. Tiene valor por todos lados, simbólico y concreto. Que la hayan presentado en el escenario principal en las patronales fue muy emotivo”, cuenta Raúl Shalom, uno de los principales impulsores de la grabación de la chacarera.Y agrega: “La letra habla justamente de la diversidad cultural que habita este territorio, visto desde la mirada de los niños y niñas. De algún modo empiezan a escribir el futuro de nuestro pueblo y en lo que hace a construcción de identidad, han aportado un montonazo”.

En una conversación casi informal, Shalom propuso grabar “Cielito de mil estrellas” en buena calidad, para difundirla en radios regionales. El Chango Pirola y Claudia Rodríguez, talentosos músicosque viven y sienten en Villa Ciudad Parque, hicieron propia la idea. Poco después estaba la partitura escrita y se sumaban otros músicos. También técnicos, padres y toda la comunidad escolar se alinearon detrás del sueño que para ese entonces ya era definido como “el himno de Ciudad Parque”.

Tiago, Elena y Benja

Tiago, Elena y Benjason niños de Quinto año de la escuela Luti y fueron los elegidos para hablar en la entrevista en representación de todos y todas.

- ¿Cómo se les ocurrió hacer esta chacarera?

- Elena: Nos dimos cuenta que Ciudad Parque no tenía una chacarera y todos los pueblos sí. Entonces quisimos inventar una que representara a nuestro pueblo.

- Tiago: Lo que hicimos primero fue saber cómo era una chacarera.

- ¿Y cómo es una chacarera?

- Tiago: Es así… (hace el ritmo golpeando las manos), que se canta con copla y tiene una forma de bailar.

- ¿Qué dice la letra?

- Tiago: Desde el arco hasta el río, volando los pajaritos…

- Elena: La hicimos con cosas que tiene Ciudad Parque, cosas que se ven, como pajaritos, el río…lo que representa el pueblo

- ¿Cómo trabajaron? ¿fueron tirando ideas?

- Primero la seño nos dijo que anotemos ideas, que pensemos lo que tiene Ciudad Parque y después, cuando teníamos las ideas, las poníamos en la chacarera.

- ¿Qué sintieron cuando la cantaron en el escenario, en las fiestas patronales?

- Tiago: Lo bueno es que cuando la cantamos salió el sol. Estuvo lloviendo todo el día y justo cuando vamos a cantar la canción salió el sol y cuando terminamos siguió lloviendo.

- ¿La saben a la chacarera?

- Si (todos al unisono)

- A ver, canten un poquito…

-Noo (les da vergüenza)

Las seños

Brenda Andrada, seño de 5° y 6° grado turno tarde de la escuela Luti, comenta que fue un trabajo conjunto con la seño Gisele Fiquepron, a cargo de 4° y 5° grado. “Empezamos a armar el proyecto, hicimos una primera estrofa y un intento de melodía con la ayuda del compañero de la seño Gise. Pero fue en el aula cuando la poesía tomó forma. Trabajamos en grupos, los chicos hicieron las estrofas y la última la hicimos entre todos. Fue muy debatido”.

“Cuando quisimos presentarla en el acto del día del pueblo, muchos papás nos ayudaron. Pero además de cantarla ahí, la idea era ir al escenario de la Fiesta Patronal, en el predio y regalarla al pueblo. Fue hecha con mucho cariño, hubo mucho trabajo, de meses, pero nunca nos imaginamos que sería el himno del pueblo”, admite Brenda.

“Como dice Brenda, la habíamos ideado para el día del pueblo. Con mucha ilusión, pensábamos que quizás se tocara algún día en alguna peña, en algún espacio del pueblo. ¡Nunca imaginamos lo de himno! Nos sorprende el alcance que está teniendo, estamos muy agradecidas a toda la comunidad y a la comuna por involucrarse en los proyectos de los vecinos y vecinas”, dice la seño Giselle.

El Chango Pirola, a cargo de dirección artística, manifiesta a cada instante su alegría por el encargo: “´Cielito de mil estrellas´ es todo un hermoso desafío y una enorme alegría poder aportar desde ahí”.

“Desde lo artístico pensamos el arreglo, la estructura de la obra, teniendo en cuenta esa comunidad ecléctica que es Villa Ciudad Parque, que conformamos el mundo artístico y sensible del pueblo, que va desde lo más tradicional del folclore pasando por el regaee, el jazz, la música urbana, los cantautores y todo ese hermoso universo y paisaje sonoro que hay en Villa Ciudad Parque”, agrega Pirola.

“La estructura de la grabación se armó desde ese lugar: en la primera estrofa aparece el primer registro, cuando los chicos la cantaron en el patio de la escuela, en el acto; después continúa con un sonido tradicional, la chacarera, con armonías de guitarras, bombo y violín; en la segunda estrofa se abre la armonía desde lo musical, aparece el bandoneón, queriendo abrir a otras sonoridades. La música va creciendo en su desarrollo armónico: entre la segunda estrofa y la tercera aparece el piano y se va complementando con ritmos que andan dando vueltas en el pueblo, por eso lo de ecléctico. En el estribillo, como quieriéndonos encontrar en la plaza, todo ese eclecticismo fluye, desde lo armónico, desde el paisaje sonoro, bien abierto, como es Ciudad Parque, con esa sensibilidad abierta a la identidad variada, diversa” explica el Chango.

“Cuando suceden todas esas cosases cuando tiene sentido el trabajo que estamos haciendo para acompañar estos procesos. Que el Estado esté presente tiene que ver justamente con acompañar las cosas que nacen de los vecinos y de las vecinas”, sostiene Shalom

Para Perola, la identidad es lo que marca el proceso creativo de la obra, desde el inicio: “Que la composición haya sido hecha por los niños y las docentes, esa primera comunidad que existe en todos los pueblos que es la escuela, ese germen, esa semilla, que haya surgido de una necesidad tan profunda. El hecho de que los niños quieran regalarle una canción al puebloes hermoso”.Valora también el aporte de la comuna, desde la gestión tanto de Shalom -director de Culturas- como del jefe comunal Pablo Riveros, que se consustanciaron con el proyecto desde el comienzo. Esa búsqueda de poder unir todo lo que va sucediendo en el pueblo, tomar la posta y hacerlo propio para todos”, insiste.

El nombre “Cielito de mil estrellas” se le ocurrió a Ambar: “Yo antes vivía en la ciudad y las estrellas no se veían. Y acá se ven mil estrellas”.

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Grabación

Recientemente, luego de ensayos y un trabajo de dos meses del Chango Pirola con los chicos para afinar y “acomodar” las voces, el estudio de grabación “El Campito”, de Maxi Toso, se trasladó al SUM comunal para grabar a los chicos. Participaron los músicos Daniel Graham, Martín Karavaglia, Fede Rosenbaum, Ignacio Cano en Bandoneón, la Filarmónica Serrana, que aportó las cuerdas, Natalia Pulella en el piano, las voces de Inés O´Connor y de Georgina Rodulfo y las guitarras de Diego Bario, Claudia Rodríguez, el Chango Pirola y otros que se irán sumando.

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