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Cómo impacta el desarrollo espacial en Córdoba

El presidente Alberto Fernández y el gobernador Juan Schiaretti, además de funcionarios nacionales y provinciales, participaron de la puesta en marcha del proyecto "Tronador", un vector a desarrollar en Córdoba con el objetivo de llevar a la estratósfera satélites de porte medio.

Por Guillermo Posada

Los vuelos al espacio han formado parte de la fantasía universal, donde las y los humanos vencemos la ley de gravedad para fantasear con universos lejanos y seres de otras dimensiones. Pero aquel comic, película o cuento fantástico, siempre tuvieron una expresión concreta en el proyecto de país de los últimos 50 años.Hace tres décadas se fundó la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), como nueva etapa para superar el frustrado proyecto misilístico Cóndor, desactivado por el gobierno de Carlos Menem y ejecutado por Domingo Cavallo, que incluso pretendió dinamitar literalmente la base de operaciones de Falda del Cañete.

Miles de millones de dólares invertidos y miles de horas de trabajo durante más de una década se esfumaron en el comienzo de los años ’90. Pero la idea y las ganas de proseguir con un proyecto espacial, ya trasladado a la órbita exclusivamente civil, se mantuvieron en pie. Y hoy está presente con Tronador, un vector a desarrollar en suelo nacional con inversión estatal para llevar a la estratósfera satélites de tamaño medio, ingresando nuevamente el país al exclusivo club de las naciones que tienen esa capacidad.

El anuncio oficial contó con la participación del presidente Alberto Fernández, el ministro de Ciencia y Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, Daniel Filmus, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y el director ejecutivo y técnico del proyecto, Raúl Kulichevsky, además de funcionarios de menor rango, dirigentes políticos y miembros de la comunidad científica de Córdoba. Más allá de la mera enumeración de nombres, la cantidad y diversidad de funcionarios presentes dio cuenta de la envergadura que tiene el Tronador para el conjunto del Estado, que prevé invertir en dos años diez mil millones de pesos, buena parte de los cuales repercutirán en la provincia de Córdoba.

Schiaretti, Fernández y Filmus durante la última visita oficial a la base de CONAE..jpg

Las instalaciones operativas más importantes de CONAE están en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, y formarán parte fundamental del desarrollo del proyecto Tronador junto con la firma estatal VENG, empresa de servicios y desarrollos tecnológicos de alto valor agregado, con especialidad en la actividad espacial. “Nosotros pertenecemos a Córdoba”, cuenta Kulichevsky y explica a MI Córdoba los alcances del ambicioso proyecto aeroespacial: el desarrollo de un vector que pueda transportar satélites de hasta 1000 kilos.

Derrame

El plan de trabajo incluye, según los anuncios del presidente Fernández y la plana mayor de CONAE, la convocatoria a unas 500 empresas de pequeño y mediano calado para aportar al proyecto, en una dinámica de estímulo que tendrá fuerte impacto en términos de “derrame”, como dice Kulichevsky.“Estamos trabajando con FADEA varias cosas en común para el proyecto Tronador, pero también a través de VENG, en lo relacionado con desarrollos aeronáuticos que está haciendo la Fábrica de Aviones. Hay una relación de ida y vuelta, ellos colaborando en nuestros proyectos y viceversa. Construimos una relación muy importante, siempre con la idea hacer partícipes a aquellas pequeñas y medianas empresas con potencialidad. Cuando tenemos que buscar empresas e instituciones que participen de nuestros proyectos,nuestra primera mirada se vuelca hacia los lugares donde estamos, porque también nos resuelve una cuestión logística. Lo mismo sucede con las relaciones que tenemos con la Universidad Nacional de Córdoba”, explica el director de CONAE.

“En el desarrollo del Tronador, va a ser muy grande la necesidad de participación de distintos sectores, empresas relacionadas con el desarrollo de la parte estructural, químicos vinculados con recubrimientos superficiales. Siempre vamos a buscar primero en Córdoba y después veremos si conseguimos en otro ladolo que no encontremos acá. Pueden participar con el componente propiamente dicho, como por ejemplo el desarrollo de un motor,o vincularse para generar la infraestructura para esos desarrollos, como empresas que se encarguen de estructuras civiles para instalar grandes plateas de hormigón. Sin duda va a haber un derrame hacia empresas locales”, agrega Kulichevsky.

Dólares

La famosa restricción externa o el faltante de divisas en dólares que adolece el Banco Central, a pesar de la histórica balanza comercial positiva de los últimos años, ponen la mira en qué capacidad de desarrollo del proyecto Tronador tendrá el Estado cuando la necesidad de moneda norteamericana obstaculice la dinámica de su construcción.

Kulichevsky, ingeniero aeronáutico, prefiere destacar primero que “todo el diseño está hecho por ingenieros argentinos: desde la fase estructural a los motores, y la parte aviónica, se hacen con profesionales de nuestro país. Después, por supuesto, existe la necesidad de importar algunos materiales, le sucede a Fadea con algunos aluminios aeronáuticos que no se fabrican en el país, y puede pasarnos también. Pero lo más importante es resaltar que todas las etapas de diseño, el maquinado de las partes, del ensayo de todo, se va haciendo con desarrollo local y el porcentaje de componentes importados no es representativo”.

“El proyecto está pensado con la perspectiva de desarrollar un vehículo lanzador capaz de dar servicios a terceros, lo que generará el flujo financiero inverso. A lo mejor hoy pensamos en los materiales que tenemos que comprar, pero el objetivo es ofrecer servicios al exterior y hacer ingresar dólares a partir de esos servicios”, agrega Kulichevsky.

- ¿Cuáles son los potenciales mercados que tienen identificados en el plan de negocios?

- Se prevé un crecimiento muy importante en servicios de lanzamiento de pequeños satélites. En nuestro análisis vemos que hay mucha competencia en desarrollo de micro lanzadores, capaces de poner en órbita satélites de hasta 100 kilos. Luego hay una oferta muy importante de lanzadores de gran porte, pero en el rango medio para satélites de 500-700 kilos, hasta 1000 kilos llegado el caso del Tronador III, no es tanta la oferta. Nosotros evaluamos que podemos insertarnos competitivamente en ese nicho ante la gran cantidad de satélites que prevé lanzarse en los próximos años.

Obstáculos: salarios bajos y fuga de profesionales

En términos de ciencia y tecnología los recursos humanos formados en el país tienen alta demanda en el sector privado y el ámbito internacional. Lo saben en CONEA y en el sindicato de estatales ATE, donde delegados del organismo vienen advirtiendo desde comienzos de año sobre una fuga de profesionales por goteo, que va horadando en equipo humano del organismo ante los salarios bajos que paga el Estado nacional. “Te tienen identificado en el ambiente porque no somos tantos y te llegan mails con ofertas todo el tiempo”, explica el delegado de ATE en el Centro Espacial, Emiliano Baum.

Baum trabaja en el sector de tecnología de la comunicación. “Hubo un proceso muy fuerte de jubilaciones y salida de trabajadores. Fueron 80 personas que se fueron por situaciones diversas, pero en gran medida por la situación económica que se vive. Para compensar se dio el alta de 40 trabajadores, la mayor parte contratados y becarios. En el balance, se perdió mucho personal. Los que se jubilan son muy capacitados, con mucha experiencia y difíciles de reemplazar. Hay áreas donde siguen trabajando con muy poco personal, sobre todo lo relacionado con personal de soporte de sistemas,redes y desarrollo, porque los sueldos del Estado están muy lejos de los que pagan las empresas privadas. Hay compañeros que se van al exterior y otros que migran dentro del país”, resume el delegado.

Así y todo, la mística de la CONAE todavía enamora a muchos y muchas que quieren ser parte del desarrollo aeroespacial nacional. “En 2015 parte importante de los que éramos VENG pasamos a CONAE para mantener el cuerpo del organismo intacto y poder sostenerlo con personal propio. Con el macrismo la situación cambió radicalmente y se desfinanciaron los proyectos, pero al mantener a los trabajadores dentro de la institución, pudimos esperar el momento que suceda un cambio político para retomar las actividades, después de haber resguardado el capital humano”, agrega el delegado.

Mirada oficial

Kulichevsky, que forma parte de la planta estable del organismo, es consciente de la situación: “El sector espacial en todo el mundo tiene un gran crecimiento, lo que genera fuerte competencia por hacerse de recursos humanos calificados. Es un problema para nosotros y también para muchas empresas argentinas del sector. Le sucede también a INVAP (firma estatal destacada a nivel mundial en tecnología nuclear) porque empresas del exterior pueden ofrecer sueldos que están por encima de la realidad salarial de nuestro país”.

El funcionario sostiene que, sin embargo, la dinámica de trabajo no se interrumpe “y ponemos un enorme esfuerzo en mirar el semillero que se va generando en las universidades para seguir capacitando gente. No es la situación ideal, pero es una realidad con que nos toca vivir”.

Los salarios de CONAE están regulados por el convenio colectivo nacional 214, situación que limita las escalas salariales al marco general del Estado.Al respecto, Kulichevsky explica que “trabajamos para tener próximamente nuestro propio convenio colectivo que trate de mejorar algunas cuestiones que se vienen heredando desde hace mucho tiempo, para adecuarlo a la realidad actual. Por supuesto somos un organismo estatal, sujeto a la norma del Estado nacional, pero el convenio sectorial nos va a dar algunas mejoras, sabiendo que es difícil la solución definitiva porque el grado de competencia en el sector espacial es muy alto. Desde CONAE vamos a intentar obtener lo mejor para cada uno de los trabajadores y trabajadoras con las herramientas que tenemos”.

Geopolítica

¿Cuánto incide el contexto geopolítico y las presiones de las potencias para elegir un tipo de combustible líquido en relación a otro sólido, más relacionado con desarrollos misilísticos? “Cuando CONAE decide retomar los desarrollos de vehículos lanzadores con acceso al espacio -responde Raúl Kulichevsky-se comprometió con todos los requerimientos para asegurar que Tronador tendrá un uso exclusivamente civil. Y si bien, por supuesto, la elección del uso combustibles líquidos tenía que poder asegurar el uso civil,también entendimos que era el más adecuado para el lanzador que nosotros queremos llevar adelante”. Y aclara: “Es cierto que se tiende a relacionar los lanzadores de combustible sólido con capacidades militares, pero la elección del tipo de combustible que se hizo en CONAE tiene que ver también con el tipo de performance que se quiere lograr con Tronador”.

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