Cuarenta años después el lugar fue recuperado y convertido en Sitio de la Memoria. Su señalización significa un reconocimiento del Estado Nacional.
Señalizarán la ex imprenta del PRT
El próximo sábado 23 de julio se realizará el acto de señalización de la "Casa de la memoria Imprenta Roberto Matthews", en barrio Observatorio. En ese lugar donde funcionó la imprenta clandestina del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) entre 1973 y 1974, cuando fue desmantelada por fuerzas militares, que la utilizaron como Centro Clandestino de Detención hasta 1979.
Por Carlos Ruiz / @qarlos_riz
A fines de los sesenta el mundo se sacudía por la llamada “guerra fría” y el país era eco de las disputas ideológicas que hablaban de dos mundos posibles.La situación política en Argentina era un río revuelto. Gobiernos militares, el peronismo proscripto, los trabajadores en pie de lucha. A partir de 1965 comenzó a operar en todo el país el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), un partido político de tendencia marxista-leninista que buscaba la toma del poder y la implementación de una revolución socialista en la Argentina. Una parte de esa historia se escribió en Córdoba, más precisamente en Fructuoso Rivera 1035, en Barrio Observatorio. Allí funcionó la imprenta clandestina que volvió locos a los militares que no podían encontrarla. Jesús Tello, integrante del equipo que busca mantener la memoria de ese espacio, cuenta la historia del lugar y explica a MI Córdoba la importancia de que sea señalizado el próximo sábado por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
-¿Cuándo comienza a funcionar la imprenta del PRT en el barrio Observatorio?
- La casa de la calle Fructuoso Rivera 1035 tiene dos períodos. El primero de ellos tiene que ver con la construcción de la imprenta. La excavación se realiza desde principios de 1973 y finaliza a mediados de 1974. La bóveda estaba a diez metros de profundidad. Una vez instaladas las máquinas, comienza la impresión de dos publicaciones “El Combatiente” y “Estrella Roja”, que son las principales publicaciones de la organización. La imprenta funciona hasta el 12 de julio de 1976, cuando cae en manos de las fuerzas militares. No era la única, había otra imprenta gemela en Buenos Aires, que cae el día antes. De alguna forma había llegado esa información que posibilitó que los compañeros que vivían en la Casa y trabajaban en la imprenta pudieran escapar con sus familias.
- ¿Las publicaciones del PRT llegaban a todo el país en ese momento?
- Si, los milicos estaban detrás de las imprentas, sabían que en algún lugar se imprimía. El material se distribuía en todo el país. Lo que se imprimía en Buenos Aires llegaba al centro y sur de la Argentina y la de Córdoba se encargaba de distribuir los periódicos a todo el norte argentino. Los militares buscaban día y noche el lugar donde se producía ese material. Un material que los incomodaba mucho porque incitaba a una transformación social.
- Hasta que la encuentran…
- Primero dan con la Casa. Tenían la información de que en esa dirección podía estar la imprenta. No la pudieron encontrar inmediatamente, sino que tardaron dos días. La imprenta estaba muy bien camuflada debajo de los pisos de la cocina de la casa, específicamente dentro de un armario de la cocina. Allí está una de las entradas y salidas individuales hacia la bóveda, donde estaban funcionando las máquinas.
- Y cambia de función: se convierte en un centro clandestino de detención…
- Para nosotros la Casa tuvo dos etapas. Un primer momento lleno de sueños, llenos de lucha. Por ahí pasaron muchos compañeros que fueron parte, totalmente convencidos y convencidas, de que el proyecto revolucionario y socialista era posible en la Argentina y trabajaban de una manera muy consciente en ese sentido. Mientras ese momento duró, fue la etapa en que se construyó, en que se imprimió, cuando trabajaban las máquinas. En la clandestinidad, con compañeros que muchas veces no sabían adónde estaban, o que iba a ser de eso, pero lo hacían con mucha alegría. Con muchos sueños y con muchos proyectos.
- Y luego viene la segunda etapa…
- Cuando cae la imprenta en manos de los militares, transforman el lugar en un Centro Clandestino de Detención. Hay testimonios de colimbas que hacían guardia ahí que dan cuenta de esto, también militantes sociales que pasaron por ahí, porque los llevaban a estos lugares y desde ahí los distribuían a La Perla o Campo la Ribera. Fue un período muy corto, pero quedaba marcado en la memoria de muchos compañeros y compañeras, como un período muy de terror, dentro del plan sistemático, muy bien pensado por parte de los milicos, de ir apropiándose de los lugares y de dar cuenta de este plan de exterminio.
- ¿Ustedes han trabajado en la búsqueda y recopilación de esos testimonios?
- Hemos juntado todos esos testimonios y los hemos presentado en los Tribunales Federales con una denuncia. La Justicia no investiga si uno no lo hace y le lleva las pruebas listas. Eso es así. En los juicios de La Perla hubo testimonios que mencionaban haber estado en la Casa, pero nunca llegó la Justicia a investigar. Por eso nosotros hemos presentado ahora, hace muy poco, una serie de pruebas y testimonios para que la Justicia empiece investigaciones que den cuenta de las torturas y de las detenciones ilegales en ese lugar, en la Casa.
- ¿Quién era Roberto Mathews?
- Era un compañero al que le decían “El Boby”. Distribuía “El Combatiente” y “Estrella Roja”, de la imprenta de Buenos Aires. En el año ´74 lo encuentran con ese material en su Rastrojero y está desaparecido desde entonces. La imprenta de Córdoba ya estaba en funcionamiento, los compañeros que estaban abajo, que se ocupaban de las máquinas y de imprimir, se enteran de que lo habían detenido, que estaba desaparecido y toman la decisión de ponerle su nombre a esta imprenta de Córdoba “Imprenta del Pueblo Roberto Mattews”. Cuando ingresamos en el 2019, decidimos dejarle el mismo nombre, con el agregado de “Casa de la Memoria, Imprenta del Pueblo Roberto Mattews”
- ¿Y qué pasó en la casa hasta que es redescubierta en 2019?
- En la casa vivió un ordenanza de los Tribunales. Después de que los milicos la dejan, se inicia una causa federal, en el juzgado federal N° 2, a cargo del juex Puga. El juez llama a un ordenanza de ahí y le dice que como él sabía que andaba necesitando una casa, se la daba en cuidado, para que tuviera dónde vivir. Esa familia estuvo ahí hasta el 2019, cuando nosotros la pudimos recuperar después de 15 años de batalla judicial. La casa seguía en las mismas condiciones, más deteriorada porque nunca le hicieron una mejoría ni nada que se le parezca.
- ¿Cómo se llega a este reconocimiento del Estado nacional?
- A la señalización se llega luego de la aparición de la imprenta nuevamente. Y de que toda esta historia sale a la luz para una gran parte de la sociedad. No así para el Estado, que fue un expropiador de esa casa a través de su Poder Judicial que estaba bien al tanto de la situación. A partir de la aparición y de la recuperación en 2019 la situación cambió. Si bien esta señalización es simbólica, sirve para una mayor visibilización. Y sale de la clandestinidad esta imprenta que aportóideas para un futuro mejor.
- ¿Cómo es la relación con los vecinos, con la comunidad de Córdoba?
- La llegada de los vecinos se fue dando naturalmente a partir de que empezaron a ver un poco de movimiento. Fueron interiorizándose de los que había pasado ahí y nosotros les fuimos contando también. Como el resto, fueron apropiándose del espacio y de la historia. Por ejemplo, hay vínculos con el Centro Vecinal del Barrio Observatorio y para determinadas fechas especiales nos invitan, van armando también la historia del barrio y esto es parte de esa historia. De hecho, este 24 de marzo los vecinos llegaron espontáneamente a este lugar a poner varios pañuelos blancos en la puerta de entrada de la casa y en la reja de la ventana. Han hecho también dos murales haciendo referencia a la bóveda y a la imprenta que hay en ese barrio.Seguramente, para este 23, en la señalización oficial van a estar los vecinos y vecinas del barrio. Hay un grupo de jóvenes que se han interesado y que cada vez que hay alguna actividad son parte.

