"La muerte existe, festejemos la vida"

"La Catrina, recuerdos de doña Francisca" es una singular obra de títeres para adultos que se presenta el próximo viernes en la Capilla de El Buen Pastor. Sus directores y actores son Luis Miceli y Raúl Sánchez, del Elenco Estable de Títeres y de la Comedia Cordobesa, respectivamente. Hicieron un proceso de investigación muy personal para presentar esta particular creación.

Por Carlos Ruiz / @qarlos_ruiz

Muchas de las cosas más creativas que podemos disfrutar en la actualidad surgieron durante ese momento atroz y oscuro que fue la pandemia. Como si la cercanía de la muerte nos hiciera ver, de pronto, el inmenso valor de la vida. La obra de Luis Miceli y Raúl Sánchez nos habla de eso de una manera maravillosa y artística.

Un poco más de un año atrás, en plena pandemia, Luis se acercó a una estación de servicio a cargar gas en su auto. En el bar de la estación estaba Raúl tomando un té. Fue de esos encuentros en los que el destino y el azar parecen haberse complotado para unir a dos personas sensibles y creativas con ganas de hacer cosas. El tedio y la quietud de la cuarentena y las restricciones rozaban lo insoportable. Ahí nació esta obra, que ya se presentó con éxito en el Teatro Real y que este viernes 9 de septiembre se presentará en la Capilla El Buen Pastor.

Nace la obra

Luego de ese encuentro azaroso, Miceli y Sánchez se juntaron y se pusieron a jugar. Luis llevó varios cuentos (Borges, Rulfo, Moyano…), pero hubo uno que resonó con más fuerza: “Francisca y la muerte”, del cubano Onelio Jorge Cardozo. Luego, con distintos muñecos, un títere gigante -“tamaño humano”- que Raúl solía usar para hacer narraciones y muchas anécdotas familiares, le dieron forma a la obra. Una pieza teatral que habla de la muerte pero reivindica la vida con una importante dosis de humor e ironía.

Hay mucho de experimentación y de osadía. Mezcla de cosas reales y ficticias y un excelente manejo escénico, que mezcla actores reales y títeres, con diferentes técnicas. El texto muta y crece entre las representaciones, que nunca son iguales. Por eso mucha gente elige ver la obra varias veces. “No llamaría improvisación a lo que hacemos, es más bien profundizar el juego de función en función, seguimos jugando. Buscamos mantener el libreto, pero lo vamos ajustando. A veces nos juntamos a releerlo para volver al origen”, explica Miceli.

La catrina

“La Catrina es la representación de la muerte del pueblo mexicano y es el nombre que le pusimos a esta obra de títeres para adultos”, explica Miceli. Con un agregado: la muerte viva se expresa en los recuerdos de Doña Francisca. Ella es la narradora de sus recuerdos de infancia, pero también de su vida adulta. La muerte siempre está presente, porque la busca y no la encuentra. Al hacerlo, pone en evidencia la importancia de la vida, “una muerte viva, jamás una muerte mansa”, como dice el cantante uruguayo El Sabalero.

La historia familiar de Raúl Sánchez está detrás de toda la obra. Oriundo de Catamarca, aportó la vida y las anécdotas, algunas trágicas, de sus antepasados. Uno de sus abuelos tuvo de vecino, a comienzos del siglo XX, a un baquiano que combatió junto al mismísimo Chacho Peñaloza.

La pandemia, que acercó a la muerte, que nos “andaba buscando”, fue el detonante de la obra. La puesta en escena refleja esa sensación. “Hay un altar, con sahumerios, flores, velas y una Catrina. Es un homenaje a los muertos de cada uno, a los muertos en sí, a los espíritus que uno invoca sin querer al escribir y hacer cosas”, cuenta Sánchez.

La Catrina, originalmente llamada “La Calavera Garbancera”, es una figura creada por el grabador mexicano José Guadalupe Posada y bautizada por el muralista Diego Rivera. “Rubia, morena, rica, pobre, al fin y al cabo, todos terminamos siendo calavera”, decía su creador, haciendo referencia a lo democrática de la muerte, que no hace diferencias porque todos terminamos en el mismo lugar. Hoy es un símbolo de la cultura popular mexicana. La capacidad de rescatar lo que la muerte tiene de triste y convertirla en algo alegre es lo que rescata la obra.

Ficha técnica

“La Catrina”. Comedia Cordobesa – Teatro Estable de Títeres. Títeres para Adultos. Autores: Luis Miceli y Raúl Sánchez. Diseño y realización: Luis Miceli y Raúl Sánchez. Actores titiriteros: Luis Miceli y Raúl Sánchez. Dirección: Miceli /Sánchez. Utilería: Juan Marull. Diseño de iluminación: Víctor Acosta. Sonido: Javier Guevara. Coordinación técnica: Javier Guevara. Duración: 50 minutos. Edad recomendada: mayores 16 de años. Entradas: $500. Disponibles en autoentrada.com y en boletería del teatro. Capilla del Buen Pastor.

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