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Herramientas y un empujón para mujeres emergentes de Córdoba

Una familia creó en Santa Rosa de Calamuchita un estudio de grabación ambulante con el que recorre los pueblos de Córdoba grabando totalmente gratis a cantautoras y mujeres artistas emergentes.

Por Carlos Ruiz / @qarlos_ruiz

Lola Mora fue una genial escultora tucumana que se adelantó a su época destacándose en un mundo de hombres. Muchos años después, el tucumano Gustavo Tramenelli ideó un proyecto inspirado en ella, que lleva su nombre, y junto a su familia encabeza un inusual proyecto autogestivo y solidario. Profesor de teatro, escritor y sonidista, Gustavo nació en Tucumán, vivió en Claromecó, partido de Tres Arroyos (Bs As) y en plena pandemia se instaló en Santa Rosa de Calamuchita (Córdoba) junto a su familia. Allí, los Tramanelli gestionan el Proyecto Lola Mora, una iniciativa que busca dar visibilidad a mujeres artistas, especialmente músicas, cantautoras, a las que les cuesta acceder a elaborar materiales y grabaciones de calidad para mostrar su trabajo.

Lola Mora (su nombre completo era Dolores Candelaria Mora Vega) es la más importante escultora argentina, “una mujer que en el siglo XIX literalmente se puso los pantalones, desafió los tabúes de la época, sufrió censura y persecución por su trabajo, muy arriesgado y adelantado para su tiempo, y se destacó en espacios que eran vedados para las mujeres. De ahí que adoptamos su nombre para el proyecto, sentíamos que nos identificaba”, dice Gustavo en diálogo con MI Córdoba.

- ¿Qué es Proyecto Lola Mora?

- Hay tres cosas que los definen: los sueños, el respeto y las oportunidades. Todos perseguimos un sueño y la pasión por ese sueño nos mueve a seguir peleando, aunque muchas veces, todo alrededor te dice que no lo hagas. Por eso, el respeto por el artista, que la sigue luchando a pesar de todo, para alcanzar sus sueños. Y lo que el Proyecto Lola Mora hace es trabajar para acercarle al artista una herramienta: grabar su material, realizar un videoclip que le sirva para visibilizar su trabajo.

Además de Gustavo, el equipo se completa con su compañera Silvia Sugimori, médica y profesora de piano, a cargo de las entrevistas, relaciones públicas y finanzas. Dos de sus hijas (tienen cuatro) también se unieron: Paula Agostina, estudiante de Filosofía en la Universidad Nacional de la Plata, se encarga de los diseños y la edición de videos; y Giuliana Valentina, estudiante de Artes Plásticas en la misma universidad, se encarga de las redes sociales, “aunque todos hacemos un poco de todo”, admiten.

El equipo se traslada a la casa de la artista, pasa un día con ella, y se monta el estudio de grabación. Se graba el sonido, se realizan fotos para su book personal y se realiza un videoclip. Todo de manera gratuita.

Los orígenes

La génesis del proyecto se remonta a Claromecó, a fines de 2016, cuando Gustavo dirigía un grupo de teatro integrado por adolescentes. Había una necesidad imperiosa de crear un espacio cultural en el pueblo. Estuvieron casi dos años buscando un lugar para llevarlo a cabo, sin éxito. Pero Gustavo no se desanimó. Gracias a que se había dedicado a poner música y había incursionado en el rubro Café Concert, tenía instrumentos y equipos de sonido, por lo que empezó a realizar conciertos abiertos en las plazas de los pueblos vecinos. El contacto con músicos hizo que surgiera la necesidad de grabarlos. Muchos de ellos no tenían posibilidades de contar con material de calidad para poder difundir su trabajo.

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“Allí nace la idea y comienzo a trotamundear”, dice Gustavo. El proyecto no es otra cosa que un estudio de grabación ambulante: “Lo que nosotros hacemos es acercar una herramienta al músico, en lugares donde esa herramienta no existe o no la puede pagar. Es dar una oportunidad a quien no la tiene. Siempre pongo el ejemplo de L Gante: la netbook y el micrófono con el que se grabó, fueron sus herramientas. Esa fue su oportunidad. Lo que pasó después ya dependió de los medios, la gente y de un montón de factores. Aquí no estamos hablando de fama, sino de tener la oportunidad. Consideramos artistas emergentes a aquellos que pueblan los bares, las calles, las plazas, que todavía no han grabado su material y que la están peleando día a día”.

Como integran una familia a la que le gusta tener sueños y cumplirlos, en junio de 2021 decidieron radicarse en Santa Rosa de Calamuchita. Allí, el Proyecto Lola creció y se convirtió en un emprendimiento familiar. Grabaron a mujeres músicas del Valle como Romi Moyano y Mery Ow, entre otras.

Mary Ow fue una de las primeras grabaciones de Lola. Residente en Villa Ciudad Parque, recuerda que “fue algo que nunca había hecho, grabar de manera profesional y que vengan a tu casa a grabarte los seres maravillosos que son, estuvo buenísimo, desde lo personal y lo profesional. Tienen una energía hermosa, son una familia increíble y dan todo por una, que está del otro lado, es alucinante. Más que a nivel musical, la experiencia es a nivel personal”.

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Para Romi Moyano, artista residente en Villa General Belgrano, su experiencia fue “de crecimiento y aprendizaje enorme. Ahora tengo algo prolijo y copado para difundir mi música y aprovechar la ocasión para militar la ley de cupo femenino en escenarios folclóricos, que poco se cumple por aquí. Lo más asombroso es que en tiempos de individualismo haya alguien como Gustavo dispuesto a regalarnos su arte a las cantoras, ojalá logré un sponsor que avale su proyecto para que nunca se corte. Estoy más que agradecida de haber sido convocada a grabar su ciclo “Cantoras del folklore”.

En cuanto a la dinámica y forma de contactar con las artistas, Gustavo afirma que “muchas llegan a través de nuestra red de contactos y también las vamos encontrando. La producción nos lleva entre cuatro y siete días, dependiendo del material. Nos tomamos un día para conocer a la artista, empaparnos de su trabajo. Posteriormente se graba, se filma. Y luego hacemos la postproducción en Santa Rosa”.

“Nuestro proyecto a futuro es dedicarnos full-time a esto, por eso es que estamos intentando conseguir los recursos. Bajo diferentes estrategias, hace varios meses que venimos trabajando con eso. Lo último que nos está cerrando es una vieja idea que teníamos, la de tener madrinas y padrinos culturales. Que artistas reconocidos auspicien o apadrinen a artistas emergentes”, concluye Gustavo.

Podés visitar el canal de Youtube del Proyecto Lola Mora en este enlace y conocer su página web acá.

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