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Juan Jure: "El silencio de este Gobierno aturde"

Preside el bloque de la primera minoría en la Unicameral. Pidió las renuncias de Alfonso Mosquera y Diego Cardozo. Dice que el Gobierno de Hacemos por Córdoba está agotado y que el radicalismo debe recuperar terreno en su alianza con el PRO.

Por Hernán Vaca Narvaja

Juan Rubén Jure preside el bloque de la primera minoría en la Legislatura de Córdoba. Fue electo por sus pares tras la ruptura y reordenamiento político producido tras el cisma que produjo la sorpresiva presentación del proyecto de ley de juego on line por parte del legislador Orlando Arduch. Proveniente del radicalismo alfonsinista, Jure fue subsecretario de Comunicación del intendente Benigno Rins, presidente del Concejo Deliberante y dos veces intendente de Río Cuarto. Hoy está convencido de que el ciclo de Hacemos por Córdoba en la provincia está agotado y dice que el radicalismo debe priorizar un proyecto de gobierno antes de discutir candidaturas, pero no disimula el entusiasmo que le provoca la proyección nacional de Facundo Manes. “Es el único dirigente que habla de unidad nacional y de la necesidad de superar la grieta”, asegura. En el último tiempo adquirió protagonismo por sus cuestionamientos a las políticas de Seguridad y Salud del Gobierno provincial. Pidió la renuncia del ahora ex ministro Alfonso Mosquera y la presencia en el recinto del también eyectado Diego Cardozo. La semana pasada insistió en que su sucesora en el Ministerio de Salud, Gabriela Barbás, concurra al recinto para dar explicaciones sobre la acumulación de denuncias que ponen el área bajo sospecha, desde la muerte de bebés en el Hospital Neonatal hasta las graves irregularidades administrativas denunciadas en torno a la farmacia provincial y las compras de insumos médicos con sobreprecios. “Hace más de dos años que de manera permanente y a través de distintos instrumentos solicitamos la presencia del ministro Cardozo. Primero por el tema de la pandemia, después por el médico trucho en Río Cuarto, después por los casos de muertes de bebés en el Neonatal. Siempre la respuesta del Gobierno fue la misma: el silencio. Ahora pedimos que venga la nueva ministra al recinto. Y no como una concesión sino porque tienen la obligación de rendir cuentas. La verdad es que, a esta altura, el silencio de este Gobierno aturde.

- Ustedes pidieron la renuncia de Mosquera y al final se fue del Gobierno. ¿Alcanza con su alejamiento del Ministerio de Seguridad?

- No es un problema de nombres, sino de políticas. Hace un tiempo salió el ex director de Recursos Humanos de la Policía y admitió que hay una fuerte desinversión en materia de seguridad, hay problemas de formación y capacitación, no hay infraestructura -a tal punto que se practica tiro en una Escuela Proa- y tampoco alcanza con la cantidad de policías que hay. Nosotros presentamos un diagnóstico en materia de seguridad, no en base a la falta de información que no nos da el Gobierno, sino con datos aportados por distintos observatorios, centros de estudios y el testimonio de intendentes y partidos políticos, donde el reclamo es unánime: hay serias falencias en materia de seguridad y hay pueblos donde ya no hay ni policías. La seguridad ha dejado de ser un tema de las grandes ciudades para convertirse en un problema de todos. Propusimos constituir cuatro fondos concretos para dar respuesta a la urgencia en materia de seguridad y la convocatoria a una audiencia pública, para que se involucren los distintos sectores de la sociedad. La Provincia no lo tiene un plan de seguridad.

-¿Por qué no hay diálogo político con el oficialismo?

- No hay valoración del diálogo político por parte del Gobierno, más allá de los buenos modales.

- ¿No tienen interlocutores en el Gobierno provincial?

- Nosotros tenemos relación con algunos funcionarios. Con quien asumió ahora como ministro de Gobierno, Julián López, hemos tenido buen diálogo. Pero no hay una decisión política del Gobierno de avanzar en el diálogo político en la búsqueda de caminos comunes.

- Muchos de estos temas de los que no tuvieron respuesta terminaron judicializándose. ¿Es otro síntoma del fracaso de la política?

- Nuestra función como legisladores es dar la discusión política, pero acompañamos cuando hay denuncias judiciales. Lo hicimos con la familia de Blas Correas y pedimos la formación de una comisión especial de investigación. Pero nosotros no judicializamos la política.

- No es lo que hace su fuerza política a nivel nacional…

- No sé qué evaluaciones harán ellos a la hora de las presentaciones judiciales. Nosotros solamente acudimos a la Justicia cuando se cierran los caminos de la política.

- El problema de la contaminación del agua potable en Córdoba y la situación límite del Lago San Roque también terminó en la Justicia.

- Eso tiene que ver con el doble discurso permanente del Gobierno provincial. El marketing habla de la economía circular, pero el principal elemento de vida, que es el agua, no les importa. Como no les importa el saneamiento del lago que provee de agua a casi dos millones de cordobeses, que es una cloaca a cielo abierto. ¡Arriba de esa cloaca a cielo abierto construyeron un puente de colores! Esas son las prioridades de este Gobierno: el marketing de lo que se ve y el silencio ante lo que se debe hacer y no se hace.

- ¿Por qué el problema del agua no está en agenda?

- Hay muchos factores. El primero, porque al Gobierno no le interesa el agua. Fue el primer proyecto que presenté: el saneamiento de la cuenca del San Roque y la conformación de una autoridad de cuenca. Ni siquiera lo pudimos discutir en la Legislatura. Hay un trabajo permanente por parte de otros bloques, como el de la diputada Luciana Echeverría. Pero el oficialismo, que tiene una abrumadora mayoría, no habilita el tratamiento de estos temas.

- El hecho de que la oposición de Juntos por el Cambio esté dividida en dos bloques, ¿los debilita frente al oficialismo?

- Nosotros pasamos por la crisis más grave del radicalismo desde el advenimiento de la democracia, que fue ir a la última elección provincial con dos candidatos. Había que reconstruir lo que se había roto. Hoy tenemos un bloque unificado del radicalismo y somos la primera minoría en la Legislatura.

- ¿Esto se va a traducir en el escenario político provincial? ¿Van apoyar la postulación de Luis Juez a la Gobernación o quieren que el candidato sea Rodrigo De Loredo?

- Es parte de una natural discusión en cualquier fuerza política. Y lo vamos a dirimir a partir de los instrumentos que existen en un espacio democrático. Siempre existen tensiones, pero cuando se defina quién es el candidato, nos encolumnaremos todos detrás suyo.

- ¿Por elecciones internas?

- Puede ser por internas o por un acuerdo político. Se está trabajando en un reglamento para dirimir las candidaturas en las urnas, pero también puede haber un acuerdo político.

- ¿Cómo incidirán en esta decisión los posicionamientos nacionales de Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich, Gerardo Morales o Facundo Manes, entre otros?

- Los dirigentes de Córdoba tenemos que estar a la altura de lo que se defina en Córdoba. A mí no se me ocurriría opinar sobre las candidaturas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

“El atentado a CFK fue de gravedad institucional”

Sin medias tintas, Juan Jure se diferenció de Patricia Bullrich y otros dirigentes de su espacio político que relativizan el intento de magnicidio de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Fue uno de los hechos más graves que ocurrieron desde 1983 a la fecha. Más allá de las diferencias, los enfrentamientos y las cuestiones que nos puedan separar, hubo dirigentes que tuvieron una definición clara y contundente de repudio al atentado”, afirma. Y agrega: “A lo largo de estos casi cuarenta años de democracia que hemos vivido hubo otros hechos de gravedad institucional que siempre encontraron a la dirigencia política condenando en forma unánime esto episodios que atentan contra la democracia”.

-Pero Patricia Bullrich, presidenta del PRO y aliada de ustedes, nunca repudió el atentado.

-A eso me refiero cuando digo que hubo dirigentes oportunistas que aprovecharon esta circunstancia dramática para buscar un posicionamiento político personal.

Entra Mosquera, sale Carpintero

Juan Jure no opina sobre Alfonso Mosquera ni ningún otro dirigente político que no sea de su fuerza porque “lo que importa no son los nombres, sino las políticas”. Pero lamenta que la vuelta del polémico ex secretario de Seguridad implique la salida de quien había ocupado transitoriamente su banca, su coterráneo Leonardo Carpintero: “La verdad es que lo vamos a extrañar porque es un joven con una muy buena proyección política, una persona de diálogo, comprometida y con quien logramos trabajar en varios proyectos de manera conjunta, pese a representar espacios políticos diferentes”. Y cuenta una anécdota: cuando era presidente del Concejo Deliberante de Río Cuartohabía un programa de extensión con los colegios secundarios, en el que algunos estudiantes compartían una jornada de trabajo con un concejal o concejala. Hubo un pibe que eligió pasar el día con él. Armó una agenda de trabajo más variada de lo habitual, para que el estudiante tuviera una visión lo más abarcadora posible de la actividad de los concejales, más allá de su labor legislativa. Lo pasó a buscar por su casa a las siete de la mañana y apenas empezaron a conversar, el adolescente le dijo que tenía que confesarle algo: “Yo soy muy peronista”, le dijo. Cuando termina de contar la anécdota, Jure suelta una carcajada. “Ahí me di cuenta que la vocación de ese pibe era muy fuerte y bueno, hoy es un dirigente con mucha proyección política, además de una persona muy agradable y trabajadora. Lo vamos a extrañar en la Legislatura”, concluye.

*Foto: Diego Cabrera

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