Guillermo Martínez: "Es muy difícil explicar la ironía"

El escritor, que ha llevado varias de sus novelas al cine, es una de las figuras que tendrá el encuentro internacional Córdoba Mata y la Feria del Libro. En diálogo con Marca Informativa Córdoba, habló sobre el momento político actual, la derechización de la sociedad argentina y su vocación por el género policial. 

Por Carlos Ruiz / @qarlos_ruiz

Viene a Córdoba como invitado al encuentro Internacional “Córdoba Mata” que comienza el próximo viernes para hablar de Cine y Literatura. Córdoba siempre lo espera. Antes de adentrarse en su mundo literario y su participación en el evento dentro de 36° Feria del Libro Córdoba, dialoga con MI Córdoba sobre la realidad actual y esa atmósfera extraña que se respira por estos días.

- ¿Cómo viviste la situación ante el intento de magnicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner?

- Con mucha preocupación. Me afectó mucho, como un recordatorio infausto de lo que vivimos en la dictadura. La idea de un posible retorno del fascismo de una manera que no conocimos, con jóvenes neonazis… con la protección de una atmosfera política que se ha creado con esta idea de que todos los males de la Argentina son del peronismo. Hay un fascismo latente y estos chicos de algún modo lo han absorbido y han dado el paso siguiente, que lleva a la acción.

- ¿Coincidís con la idea de que se rompió el pacto democrático construido por los argentinos del ´83 para acá?

- Espero que no. Creo que hay una batalla que dar, una batalla democrática. Yo apostaría a que los líderes de los partidos democráticos reflexionen. Me parece que es algo embrionario, preocupante, pero no necesariamente inevitable.

- Sin embargo, líderes de partidos de la oposición no repudiaron el hecho…

- Habría que ver cómo le va después en las elecciones. Faltan muchas instancias todavía, hay proyectos dentro de la derecha que son más civilizados, sin duda. De algún modo, lo tremendo de todo esto es que todos los partidos políticos se han corrido a la derecha.

- Desde la literatura, ¿Qué pensás de la corrección política? Hubo sectores que por esta situación consideraron que el nombre “Córdoba Mata” debería cambiarse

- Es muy difícil explicar la ironía. Lo mismo pasa en Twitter. Como cuando uno llega a la ventanilla de la Aduana de los aeropuertos: no podés ser irónico. Los funcionarios están entrenados para actuar literalmente, de acuerdo a lo que digas. Hay situaciones donde la ironía requiere cierto contexto, una cierta complicidad de un grupo. Todos los escritores de novela criminal sabemos que Córdoba Mata es un nombre razonable para un festival de literatura criminal.

- El policial siempre está presente en tu obra, a pesar de que has afirmado muchas veces que no te gustan los encasillamientos. En tu última novela “La última Vez” (2022)no hay un crimen, pero tiene estructura de policial.

- Lo que está presente son algunos de los procedimientos y te diría el suspenso. Eso es lo que a mí me interesa en todas mis novelas. No exactamente la estructura de una novela policial o lo que serían los protocolos de la novela policial, sino más bien algo del orden de la tensión, del suspenso interno, eso para mí trasciende el género policial y uno lo puede encontrar en los cuentos cortos, por ejemplo. Yo me siento en mi formación como un cuentista. Ese elemento de tensión es algo que ya está en la estructura del cuento. Algo de eso es lo que me permitió a mí llegar más o menos naturalmente al relato policial. Pero lo que persiste en mi manera de pensar, en mi credo como novelista, es que en las historias haya cierta inminencia de algo trágico, que no necesariamente va a ser un crimen. A veces se resuelve de una manera y a veces se resuelve de otra, pero hay un elemento de tensión…

- Una intriga…

- Si, un elemento de tensión y de intriga, algo que se va a saber y que se va a develar hacia el final.

- Y donde el lector participa del descubrimiento…

- ¡Claro!El lector puede hacer sus propias conjeturas.

- ¿Como vivís la relación con lo audiovisual, el pasaje de tu obra a otro lenguaje? La agente literaria Carmen Balcells recomendaba a los escritores sacar la mayor cantidad de dinero posible al productor que se interesara por una novela: “tómalo como una indemnización”, decía. ¿Cómo ha sido tu experiencia?

- Yo no tengo una visión tan pesimista. No tuve experiencias tan malas tampoco. Valoro de muchas películas las resoluciones que tomaron los directores. Además, hay adaptaciones de libros que me parecen extraordinarias: “El bebé de Rosemary” es muy fiel, “Los restos del día”, de Ishiguro, es excelente, “El americano impasible” está muy bien; “El silencio de los inocentes” … son películas en las que yo leí las novelas más o menos en épocas cercanas y que pude percibir que estaba muy bien la adaptación. Y hay películas que han sido mejores que las novelas, como “Blade Runner”, por ejemplo.

- ¿Estás conforme con las adaptaciones de tus novelas?

- En muchos casos me resultaron gratas en muchos sentidos. Interesantes, en general conforme.

- ¿Qué grado de participación tenés en las películas?

- Depende. En “Los crímenes de Oxford” muy poca, me consultaron un par de cuestiones, referidas a la simbología de los pitagóricos, a un friso que aparece en la novela; en “El Hijo” tuve bastante participación en el tratamiento, la discusión del guion y me involucré mucho más; en “La Ira de Dios” leí el guion e hice algunas sugerencias y nada más. Estuve más lejos del proyecto.

- Te escuché decir que tu próximo proyecto era una especie de “policial filosófico”, ¿de qué se trata?

- Si, la estoy pensando, mi próxima novela va a ser un policial en la línea de las novelas de Patricia Highsmith, pero con un componente filosófico alrededor del libre albedrío y la dialéctica. Dos ideas filosóficas que van a jugar dentro de la novela. Pero recién empiezo, estoy leyendo libros afines, estoy en los primeros. No tengo fecha. Ojalá la termine, como siempre pienso cada vez que empiezo una novela.

Del libro a la pantalla grande

Varias novelas de Guillermo Martínez fueron llevadas al cine. “Crímenes imperceptibles” (2003), traducida a más de 40 idiomas, fue adaptada para la pantalla como “Los crímenes de Oxford” (2008), dirigida por el español Alex de la Iglesia; “Una madre protectora”, una nouvelle publicada originalmente dentro de la antología “Una felicidad repulsiva” (2013), tuvo su versión en cine dirigida por Sebastián Schindel llamada “El Hijo”; “La muerte de Luciana B” (2007) tuvo dos adaptaciones: “Las siete muertes” (2017) del español Gerardo Herrero y “La Ira de Dios” (2022) también de Sebastián Schindel. Próximamente se va a filmar otro cuento del libro “La felicidad repulsiva”: “Un gato muerto”, que ya está en etapa de preproducción.

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