Exfiscal Jorge Medina: "El tribunal consintió que se bailara al compás de Brito"

El 5 de agosto se conocieron los fundamentos del fallo absolutorio a Marcelo Macarrón por el crimen de Nora Dalmasso. El ex fiscal de Cámara Jorge Medina dice que el juicio no debió realizarse con la prueba que había. "El fiscal y el tribunal debieron controlar el expediente y enviárselo de nuevo al fiscal de instrucción para que completara la investigación".

Por Hernán Vaca Narvaja

Foto por Nerina Bertola

Jorge Medina es categórico cuando se le consulta sobre el juicio oral y (no tan) público que se llevó adelante contra Marcelo Macarrón entre marzo y julio de este año y concluyó con la absolución del viudo, único imputado por la muerte de Nora Damasso. “El juicio no se debió haber llevado adelante con esa acusación”, advierte el ex fiscal de Cámara, que además es profesor titular de la cátedra de Derecho Procesal Penal en la Universidad Nacional de Río Cuarto. El 5 de agosto, luego de un largo silencio amparado por la feria judicial de invierno, la Cámara Primera del Crimen dio a conocer los fundamentos de la sentencia. En un escrito de 2.330 páginas, los camaristas avalaron por unanimidad la controvertida actuación del fiscal Julio Rivero, declararon a Nora Dalmasso “víctima de violencia de género” y remitieron el expediente al fiscal Pablo Jávega para que siga investigando, pese a que el delito ya está prescripto. “La Cámara tenía la obligación de revisar la acusación. Y si la acusación no estaba adecuada a las normas procesales, debió ser nuevamente remitida a la Fiscalía. En este caso la plataforma fáctica de la requisitoria no cumplía con el requisito de tiempo, lugar y modo que exige el procedimiento para la atribución de una conducta anti jurídica. Si el imputado contrató un sicario: ¿Dónde lo hizo? ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Cuánto le pagó?”, insiste Medina.

-¿Fue un error hacer el juicio con esa acusación?

- Por supuesto.

-¿Y quién se hace cargo de ese error?

- Por lo visto nadie, porque el fiscal (Julio Rivero) también tuvo la causa a estudio durante ocho meses. Tuvo tiempo más que suficiente para decir que la requisitoria era nula. En su alegato, el fiscal le dijo a Macarrón: “Escuche, éste es el hecho que a usted se le debió haber imputado, junto a otras dos personas. Pero ya no lo puedo hacer en esta instancia”.

-Pero el fiscal podría haber cambiado la acusación.

- Al principio del debate.

-¿Y por qué no lo hizo?

- Inmediatamente iniciado el juicio tendría que haber pedido la nulidad y plantear que no podía mantener esa acusación. O pedir que se llamara al fiscal instructor para que sostuviera su acusación. Esa era la obligación del fiscal.

- Mucha gente tiene la sensación de que le tomaron el pelo: cuatro meses de audiencias sin debate, sin controversias, sin careos…

- La causa llegó a la Cámara en 2019 y el tribunal estaba desintegrado. Pienso que allí estuvo la madre de todos los errores. Se podría haber convocado directamente a una Cámara Penal de Villa María para que juzgara el caso aquí.

- ¿Esa era decisión del Tribunal Superior de Justicia?

- Por supuesto. Yo inclusive hubiese traído también al fiscal porque si uno es hermano de un rugbier muy conocido que fue atendido permanentemente por Macarrón, tiene un nexo, le guste o no.

- ¿Rivero se tendría que haber inhibido de actuar como fiscal?

- Entiendo que sí.

- También faltó la figura del querellante.

- Si, y en la Justicia penal moderna es una figura dirimente: es la última garantía que asegura que la potestad estatal de la persecución penal se materialice y fuera de toda sospecha de connivencia. Desactivar al querellante en una causa de esta naturaleza no fue un hecho menor, porque condicionó el debate. ¿Qué es el debate? Un contradictorio con tres sujetos esenciales: el tribunal, el Ministerio Público Fiscal y el imputado con su abogado defensor. Se plantea una posición antitética entre las partes. Pero acá lamentablemente se bailó al compás de Brito, nadie puso ni las manos: fue un vals vienés muy bien adornado, que terminó con una reverencia y un “Buenas noches señoras y señores, esta función ha terminado”.

- ¿El tribunal pudo evitar esta situación?

- Por supuesto.

- ¿Qué podría haber hecho?

- Cuando los jueces ven que no hay una acción tendiente al descubrimiento de la verdad real, que es la finalidad del proceso, pueden intervenir. El juez tiene una importancia dirimente en un juicio penal. Yo he visto a juezas y jueces como la doctora Marcotulio y el doctor Jure llamar la atención a un fiscal y dejar constancia de una situación que consideraban irregular. Acá directamente el tribunal avaló la actuación del fiscal con argumentos formales, sin entrar en el meollo del asunto, que es el desarrollo del contradictorio.

- Ellos adujeron durante el juicio y ratificaron en los fundamentos que no podían hacer preguntas porque ponían en riesgo su imparcialidad…

- El titular de la acción es el fiscal, pero quien busca convencerse de la verdad real es el tribunal, para lo cual puede y debe decirle al fiscal que lo que pregunta no alcanza para llegar a la verdad.

- ¿Recuerda otro juicio en el que no haya habido controversia?

- La verdad que no. La controversia es parte esencial del debate, forma parte del contradictorio. Nunca vi una cosa así.

Dejá tu comentario