Deportes |

Yelena Rybakina: La campeona de Wimbledon que jugó en el Córdoba Lawn

Quince meses antes de su consagración en el césped londinense, la tenista nacida en Rusia debutó en la Copa Billie Jean King, "la Davis femenina", jugando para el seleccionado de Kazajistán. En la cancha principal del centenario club del Parque Sarmiento ganó y perdió frente a Argentina, mostrando fortalezas y debilidades en su juego. Por entonces, poco y nada hacía presagiar que podría llegar en el corto plazo a ganar un Grand Slam.

Por Hugo Caric

A los ingleses les salió el tiro por la culata. Vestida de amarillo, (¡qué necesidad de tentar a la mala suerte!) Catherine Middleton, la princesa “Catalina de Cambridge”, debió apelar a su mejor cara de circunstancia para superar el incómodo momento. Como presidenta de honor del All England Lawn Tennis and Croquet Club, tal como mandan las tradiciones, le tocó entregar el trofeo a la ganadora del cuadro femenino de tenis de Wimbledon el pasado 9 de julio. Radiante y blanca, como también manda el estricto protocolo del certamen, Yelena Rybakina, ciudadana de Moscú, recibió la distinción como la mejor de una competencia no apta para jugadoras y jugadores de Rusia y de Bielorrusia, y celebró el primer Grand Slam de su carrera en la mismísima Catedral del Tenis. A llorar a la iglesia.

En el césped londinense, Rybakina se quedó con la gloria y un premio de US$ 2.507.460, pero no pudo mejorar el 23° puesto que ocupa en el Ranking de la WTA debido al carácter de exhibición que se le otorgó a último momento a la 135° edición del torneo. “¿Condenas la guerra y las acciones de Putin?”, le preguntaron en la conferencia de prensa posterior a su consagración. “Sólo puedo decir que represento a Kazajistán. No elegí dónde nací. Las personas creyeron en mí, me apoyaron mucho. Incluso hoy vi las banderas. Así que no sé cómo responder”, manifestó la campeona.

Gitana rusa

Rybakina tiene 23 años y es una de las jugadoras extranjeras reclutadas por la billetera de Mulat Utemuvatov, el zar del tenis kazajo. Se trata de un multimillonario que ocupa el puesto 1.096 en el ranking de Forbes y que desde hace tres años ejerce una de las vicepresidencias de la Federación Internacional de Tenis (ITF). En su afán de posicionar a su país en la elite del deporte de las raquetas, este influyente empresario no escatimó dólares para invertir en infraestructura y en la formación de nuevos talentos. Mientras tanto, apuntó a armar seleccionados fuertes con jugadores de Rusia con más proyección que respaldo, a quienes les ofrece un importante incentivo económico por competir bajo la bandera de Kazajistán.

Rybakina y otras tres moscovitas, Yulia Putintseva, Yaroslava Schvédova y Anna Danilina, fueron las que el año pasado salieron a la cancha para jugar la serie de Copa Billie Jean King ante Argentina en el court central del Córdoba Lawn Tenis. Zarina Diyas, la única kazaja de nacimiento que integró aquel equipo, fue una espectadora de lujo al costado del rectángulo de polvo de ladrillo. Las visitantes ganaron 3-2 y se quedaron con la serie que tuvo como prólogo un emotivo homenaje a Diego Armando Maradona.

En su periplo cordobés, la flamante campeona de Wimbledon hizo su debut en la BJK, también conocida como “la Copa Davis femenina”. Perdió y ganó. Derrota ante la bonaerense Lourdes Carlé, por entonces 430° en el ranking, y victoria frente a la rosarina Nadia Podoroska, la One de Argentina y Sudamérica, y por entonces número 45 del mundo.

Si te he visto…

Los testigos de aquella serie de BJK en el centenario club del Parque Sarmiento (donde alguna vez pelotearon celebridades como Guillermo Vilas, el sueco Björn Borg y hasta Ernesto Guevara de la Serna, “el Che”) difícilmente habrán imaginado que una de sus protagonistas llegaría a ganar uno de los torneos más prestigiosos del mundo 15 meses después. Ni siquiera los más expertos.

“Creo que nadie proyectaba eso, ni siquiera ella. Me pareció una buena jugadora, aunque en aquella oportunidad perdió contra Carlé, que tenía un ranking mucho menor”, apunta Juan Luis Pérez, titular de la Federación Cordobesa de Tenis. “La recuerdo como una jugadora de físico imponente, alta y delgada, y que pegaba muy duro. Pero en aquella serie se cayó físicamente”, añade el dirigente sobre la reciente campeona de Wimbledon.

“La verdad es que no le veía proyección de una campeona de Grand Slam”, reconoce Mercedes Paz, la capitana de los equipos femeninos de Argentina. “Hay que tener en cuenta que fue un Wimbledon distinto, porque hubo muchas jugadoras que no pudieron estar presentes. Más allá de esa circunstancia, no dejo de valorar lo que hizo Rybakina, que es super meritorio. No cualquiera gana un torneo así”, añade la tucumana.

“En realidad hoy no se puede proyectar en tenis femenino, porque las jugadoras son muy irregulares. De hecho, cuando jugó en Argentina Rybakina le ganó a nuestra número uno y perdió contra una jugadora de segundo nivel”, afirma el periodista Fabián Sacarelli. “No hay una super campeona que desborde todo. Puede ser la polaca Iga Swiatek, pero no sé, porque tampoco está consolidada. Estamos en un período de renovación”, puntualiza. “Antes las jugadoras primero se consolidaban en el circuito y después ganaban un Grand Slam. Hoy muchas veces el proceso se da a la inversa”, subraya el comunicador especializado en tenis.

Y por casa, ¿cómo andamos?

“Nuestro tenis femenino esta en un momento de mucha evolución”, asegura Mercedes Paz, la capitana del equipo argentino de Copa Billie Jean King. “Nuestro tenis femenino esta en un momento de mucha evolución”, asegura Mercedes Paz, la capitana del equipo argentino de Copa Billie Jean King.

Mercedes Paz fue la primera tenista olímpica que tuvo Argentina. Representó a nuestro país en los Juegos de Los Ángeles 1984 y luego repitió la experiencia en Seúl 1988 y Barcelona 1992. Contemporánea de Gabriela Sabatini, con quien integró un recordado equipo de dobles, la tucumana fue número dos de Argentina entre 1986 y 1990, llegó a ocupar el puesto 28 del ranking de la WTA, y fue ganadora de la medalla de oro en los Panamericanos de Mar del Plata 1995. Actualmente es la capitana del seleccionado argentino de mujeres, y desde ese lugar de privilegio y de responsabilidad analiza el presente del tenis nacional femenino.

mercedes paz 2.jpg

- ¿Cómo fue la evolución de nuestras jugadoras, tomando como referencia aquella serie ante Kazajistán que se jugó en abril de 2021?

- Aquella serie en Córdoba le sirvió muchísimo a Lourdes Carlé, ya que le permitió darse cuenta de que puede medirse con chicas de mucho mejor ranking y estar a la altura de la situación. Hoy está entre las 180 mejores en un circuito muy duro como ITF y creo que la pandemia demoró un poco los tiempos de su ingreso a WTA. En el caso de Nadia Podoroska, fue un año atípico debido a su lesión. Si bien compitió muy bien en los Juegos Olímpicos, tuvo que parar después del US Open y no pudo jugar por ocho meses. Eso lógicamente la hizo retroceder desde el punto de vista tenístico y también en su ranking. De las demás jugadoras, Julia Riera y Jazmín Ortenzi estaban dentro de las 600 y hoy están 400, y Solana Sierra tuvo una gran participación en Roland Garros y también en la reciente BJK en Ecuador.

- ¿Cuál es tu evaluación sobre el presente del tenis femenino argentino?

- Nuestro tenis femenino está pasando por un muy buen momento, de mucha evolución. El caso concreto es que tenemos a tres jugadoras dentro del Top 30 en Junior, como son los casos de Luciana Moyano, Solana Sierra y Lucia Peyre. Hacía muchísimo tiempo que no pasaba eso y es algo que empezó a producir un efecto contagio, ya que debajo de ellos hay chicas que juegan muy bien y que son proyectos muy concretos, como Lourdes Ayala, Luisina Giovannini, Candela Vázquez o Sol Larraya Guidi. También hay que destacar la ascendente carrera de Martina Capurro, que se graduó en la Universidad el año pasado y se dedicó al profesionalismo. Hay una camada muy buena y hay que sacarle provecho a eso.

- Nombraste a una cordobesa, ‘Luli’ Moyano, ¿qué podés decir de ella?

- Haber ganado el oro en los Juegos Sudamericanos de la Juventud (se disputaron en mayo pasado en Rosario) fue muy importante para su carrera. Le sirvió para consolidarse y estoy segura de que le hizo darse cuenta de su nivel. Está transitando un gran año y aún tiene mucho por aprender.

Dejá tu comentario