"Los aumentos de precios no tienen justificación"

El titular del sindicato de la alimentación, Héctor Morcillo, denuncia que las empresas remarcan a pesar de las ganancias extraordinarias que tienen en la actualidad. Con actuación en ARCOR y Molinos Río de la Plata, entre otras corporaciones del sector, el sindicalista conoce la totalidad de la cadena de producción de alimenticia y sentencia: "hay una actitud especulativa". El lento despertar de las redes de consumo alternativo.

Por Guillermo Posada / @cortodemira

El aumento incontenible de los precios de los alimentos en Córdoba viene consagrando a julio como el mes récord de 2022 con un 8.65% las dos primeras semanas, según observó el Centro de Almaceneros Córdoba. La cifra impacta a su vez en el aumento de la Canasta Básica del 3.96%, como explicó la semana pasada a MI Córdoba el director de la entidad, Germán Romero.

Esto ubica a Córdoba por encima de la media nacional, que sufrió un 4% según medios de CABA, y confirma que la principal variable de los costos de las familias está absolutamente desbocada.

En ese marco, este medio entrevistó al secretario General del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación Córdoba (STIA), Héctor Morcillo, histórico dirigente que comanda el gremio en Córdoba, y tiene actuación dentro de las principales empresas de la alimentación nacionales. Morcillo conoce la amplitud del proceso productivo de los alimentos que consumen los argentinos a diario y los que se exportan a todo el mundo. Las firmas ARCOR o Molinos Río de la Plata lo tienen como principal referente gremial hace dos décadas. Además, conduce la Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación nacional.

-¿Cómo evalúa el aumento de precios de julio en la alimentación que informan consultoras y analistas?

-Vemos con mucha preocupación que el sector sigue aumentando indiscriminadamente. La actividad trabaja a full, con niveles de producción prepandemia, inclusive en algunos casos con volúmenes superiores, y no encuentro nada que justifique esta remarcación indiscriminada. Sin aumentos salariales para los trabajadores en los últimos dos meses, las subas que alcanzan el 5 o 6% en algunos productos, y el 12% en otros, no tienen justificación, salvo la especulación y los marcos de incertidumbre del sector empresario. Por eso creemos que hay una razón especulativa para posicionarse en precios ante lo que pueda pasar con el dólar.

-¿El aumento del dólar impacta en las importaciones de insumos? ¿Eso puede explicar en parte los aumentos?

-Hay que tener en cuenta que la incidencia de importaciones en la producción de alimentos es mínima. Salvo casos muy particulares como el café o el cacao, el resto… Si bien el precio de la harina subió bastante por los commodities, está claro que acá se sigue con una actitud muy especulativa respecto a los precios y esto tiene un techo que va a darlo el propio mercado. Hasta ahora, como sigue aumentando la demanda, las empresas aumentan también. Pero en poco tiempo el consumo va a disminuir abruptamente porque los precios están inalcanzables para los salarios que percibe el conjunto de la población.

-Empresas claves dentro del sector alimenticio como ARCOR tienen su circuito de producción integrado, evitando estar sujetos a los vaivenes del mercado.

-Sí, claramente tiene su proceso integrado. Inclusive, muchas de estas grandes empresas son exportadoras, con lo cual tienen sus propios dólares y no podrían argumentar que su problema es el acceso a la divisa para traer insumos importados. En general las producciones están muy integradas, no solo ARCOR, también Molinos y otras empresas del rubro. Creo que todo el mundo se está posicionando con precios y remarcando a valores dólar blue, sin que se justifique semejante cantidad de aumentos que está produciendo una grave crisis en el conjunto de la sociedad.

-¿Cómo están las empresas en stock?

-Hay decisiones de las empresas de acumular stock ante las posibles alternativas de variables económicas nacionales.

-¿Especulan con la devaluación?

-No lo puedo asegurar, pero creo que hay actores económicos que generan un clima para que el Gobierno se sienta presionado a devaluar, lo cual sería un grave error. Devaluar al nivel que demandan los sectores económicos implica incrementar en un 50% más los niveles de pobreza en Argentina, una situación inmanejable en términos sociales.

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