"Las inversiones chinas se realizan en función de las necesidades de desarrollo de la Argentina"

El embajador argentino en Beijing advierte que China tiene pensado invertir más de un billón de dólares en la Iniciativa Franja y Ruta de la Seda (BRI), a la que Argentina se integró recientemente. Y señaló que hay 500 millones de chinos de clase media con alta capacidad de compra, lo que representa una oportunidad inmejorable para los empresarios del país. "China comprometió asistencia financiera para una serie de iniciativas que nos permitirá contar con la infraestructura necesaria para darle mayor dinamismo a diversos sectores de la economía", dice entusiasta.

Por Roy Rodríguez

Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) afirma que China realizará hasta 2030 la mayor inversión global en infraestructura en el extranjero. Como parte de la Iniciativa Franja y Ruta de la Seda (BRI por su sigla en inglés), invertirá más de un billón de dólares en gran parte de los países a los que recientemente se integró Argentina. En ese marco, durante segunda parte de la entrevista exclusiva de Marca Informativa Córdoba, el embajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja opinó que cada nueva obra se realiza en función de las necesidades de nuestro país.

“El resultado inmediato de la adhesión al BRI es la inclusión en un nuevo plan de infraestructura de otros 14 proyectos de inversión que tendrán un fuerte impacto federal. Estos van más allá de los previstos en los acuerdos firmados por el presidente Alberto Fernández en febrero. Actualmente el gobierno nacional está trabajando en el financiamiento ´de los nuevos puentes Chaco/Corrientes y Santa Fé/Paraná; acueductos para las provincias de Santa Cruz, Buenos Aires y Formosa, entre otros. Pero no son solo las obras. Los países que se integran a la Iniciativa han expandido su comercio con China. Es un mercado creciente. Casi 500 millones de chinos de sector medio tienen una alta capacidad de compra; con nuevos patrones de consumo, similares a los de occidente. Y ahí, muchos de nuestros productos alimenticios son reconocidos por su calidad, lo que los hace muy competitivos.

-Las inversiones en infraestructura incluyen el Belgrano Cargas ¿Cuál es el objetivo?

-En primer lugar, implica rehabilitar un servicio, modernizar la logística de carga y llevar el desarrollo con un sentido eminentemente federal. Es esencial para bajar costos y apuntalar el crecimiento del interior. El avance de las obras integrará los centros de producción del centro y norte argentino, con los de acopio y consumo y las terminales portuarias, en particular con el puerto de Rosario. Respecto de las obras, el gobierno ratificó la enmienda que restaba del Acuerdo con China Machinery Engineering Corporation (CMEC). Esto permitirá la renovación de más de 100 kilómetros de vías, el mejoramiento de más de 200 kilómetros de traza y la construcción de nuevos puentes.

-En materia de transición energética ¿Existen políticas colaborativas y de desarrollo tecnológico?

-Ambos países creemos que es necesario mostrar voluntad de liderazgo global en temas sensibles como medioambiente, calentamiento global y desarrollo sostenible. China se ha puesto a la vanguardia de proyectos como la Iniciativa para el Desarrollo Global, anunciada por Xi Jinping en la ONU. En ese marco iniciamos procesos como el de la construcción de la cuarta central nuclear argentina, Atucha III, que es uno de los proyectos más grandes que va a ejecutar China en Latinoamérica y que, una vez en marcha, incrementará en un 70% la capacidad de nuestro parque nuclear, aportando 1.200 MW al Sistema Interconectado Nacional. Esto, además de permitir una descarbonización de nuestra matriz energética, demandará la creación de más de 7.000 empleos con la participación de un 40% de proveedores nacionales. Otro ejemplo de cooperación en ciencia y tecnología la desarrollan la CONAE y la Agencia de Lanzamiento y Control de Satélites de China. A partir de un acuerdo de cooperación, y en el marco del programa Aeroespacial Chino, se construyó la Base Espacial para el Espacio Profundo en la provincia de Neuquén, la primera montada fuera del territorio chino y que es similar a la que la Agencia Espacial Europea posee en Malargüe, Mendoza.

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-Las centrales hidroeléctricas en Santa Cruz permitirían también avanzar en la descarbonización de la matriz ¿Cuál es la situación hoy?

-Luego de la paralización de las obras en la gestión de gobierno anterior, en enero de este año culminaron las negociaciones de la nueva adenda financiera. Los bancos chinos aceptaron hacer nuevos desembolsos, bajo la aprobación de un “nuevo período de disponibilidad”, se reajustaron los plazos para el desembolso de los préstamos. Las represas están avanzando con fondos propios, ya que faltan algunos procedimientos para poder obtener el fondeo chino. La disposición de China es total y no existen dificultades. En este momento, por los dólares financiados por los bancos chinos se pagaría una tasa del 3,5%, inferior incluso al nivel de inflación actual de Estados Unidos.

-¿Pueden leerse estas inversiones como una reconfiguración del territorio argentino en función de intereses chinos?

-Si hay una reconfiguración territorial, se da en función de los intereses de desarrollo argentinos. Los proyectos financiados por China se relacionan con las obras de infraestructura que necesita Argentina para poder crecer y desarrollarse. China comprometió asistencia financiera para una serie de iniciativas que nos permitirá contar con la infraestructura necesaria para darle mayor dinamismo a diversos sectores de la economía. La apertura de una nueva ruta, una nueva línea férrea, impacta en localidades y pueblos del interior y en la circulación de la producción regional. ¿Por qué ese financiamiento tiene que, necesariamente, leerse en función de los intereses chinos?

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