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En Pihen de guerra: La CGT nacional interviene la delegación de Córdoba

Como anticipó MI Córdoba, la conducción de la central obrera nacional intervino la CGT Córdoba y desplazó a José Pihen de la conducción. Aducen que la delegación provincial no puede oponerse a las resoluciones nacionales. "Que hagan la CGT schiarettista si quieren", advierte Horacio Otero, secretario de Interior. Pihen resiste y convoca a un plenario para hoy a las 17 horas en la Casa Histórica de la CGT Córdoba

Por Guillermo Posada / @cortodemira

Finalmente llegó el día D. La semana pasada, la CGT nacional comunicó formalmente que José “Pepe” Pihen no es la cabeza de la central sindical en Córdoba. Aunque se había anunciado el inicio del proceso de normalización y la convocatoria a los dirigentes para que acordaran una conducción provincial que represente a todos los sectores en pugna, el jueves pasado se difundió por los medios de comunicación que José Pihen “ya no es el representante administrativo” de la central sindical, según indicó el metalúrgico Horacio Otero, secretario de Interior de la CGT nacional. La notificación lleva la firma de Héctor Daer, Pablo Moyano y Carlos Acuña, el triunvirato de la CGT nacional en pleno.

Además de irrumpir con una chicana, que pretende bajarle la entidad a un dirigente con larga trayectoria como es el secretario General del Sindicato de Empleados Públicos (SEP), la CGT decidió prescindir de todo tipo de acuerdo con la rama cordobesista de los gremios locales, que apoyan a Pihen y se negaron a llegar a un acuerdo con el sector opositor, donde se ubican la UOM, Comercio, AOITA y otros sindicatos grandes, pero que también suman a los gremios enrolados en la llamada CGT Rodríguez Peña (Luz y Fuerza, Surbacc y Suoem en menor medida) que hace años están de punta con la conducción del estatal.

El jueves pasado se difundió por los medios de comunicación que José Pihen “ya no es el representante administrativo” de la central sindical, según indicó el metalúrgico Horacio Otero, secretario de Interior de la CGT nacional El jueves pasado se difundió por los medios de comunicación que José Pihen “ya no es el representante administrativo” de la central sindical, según indicó el metalúrgico Horacio Otero, secretario de Interior de la CGT nacional

Además, le achacan a Pihen que su condición de jubilado lo inhibe de conducir la CGT. “Modificó su propio estatuto (el del SEP) para poder seguir en el cargo cuando tendría que haber dado un paso al costado”, afirma Otero.

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Daer le habría soltado la mano a Pihen.

Daer le habría soltado la mano a Pihen.

Precisamente, su naturaleza de empleado público es una de las aristas que genera conflicto con el triunvirato nacional porque “en ninguna regional hay un estatal conduciendo. No puede ser que los sectores privados, que somos mayoritarios, no tengamos la representación que nos merecemos en la CGT Córdoba”, se queja Rubén Urbano, secretario General de la UOM cordobesa.

Como anticipó MI Córdoba, la conducción de la central obrera nacional intervino la CGT Córdoba y desplazó a José Pihen de la conducción. Aducen que la delegación provincial no puede oponerse a las resoluciones nacionales. "Que hagan la CGT schiarettista si quieren", advierte Horacio Otero, secretario de Interior. Pihen resiste y convoca a un plenario para hoy a las 17 horas en la Casa Histórica de la CGT Córdoba.

Tensión cordobesista

Como había adelantado MI Córdoba en junio pasado, el conflicto esconde el deseo del gobierno de Córdoba por mantener a Pihen al frente la CGT local al menos hasta el final del mandato del gobernador Juan Schiaretti. Quizás haya que buscar en la voracidad del Gobierno de Córdoba para controlar las distintas instancias de la sociedad civil, como lo son las organizaciones sindicales, lo que puede explicar la tozudez de Pihen y el resto de los dirigentes afines a su conducción para bloquear cualquier acuerdo con el sector opositor, alternativa que daba la posibilidad de compartir la dirección cegetista de forma colegiada a través de un triunvirato.

El conflicto esconde el deseo del gobierno de Córdoba por mantener a Pihen al frente la CGT local al menos hasta el final del mandato del gobernador Juan Schiaretti

Esa tensión dinamitó cualquier acuerdo. De hecho, los cordobesistas ningunearon a Otero y vaciaron todos los plenarios a donde fueron convocados. “No hay posibilidad de acuerdo” y “así como estamos las posiciones son irreconciliables”, remarca el legislador provincial y los dirigentes que aún lo rodean.

Pihen dice contar con una certificación del Ministerio de Trabajo de la Provincia, refrendada por escribano público, que explica su cargo en la CGT ante la poca atención que, dice, daban desde Buenos Aires a las regionales del interior, entre ellas Córdoba. De esta forma el dirigente del SEP da a entender que no necesita la legitimidad que otorga la conducción nacional cegetista para ocupar su despacho de Boulevard Chacabuco 454. Pero Otero descarta cualquier autoridad a esa certificación y asegura que “el Ministerio de Trabajo no tiene nada que hacer dentro de la CGT. Nosotros somos máxima autoridad dentro de la Central”.

Una de las cartas que jugó Pihen en esta partida fue el apoyo que podía lograr el triunviro Héctor Daer, porque su hermano Rodolfo es secretario general del Sindicato de la Alimentación (STIA) de Capital Federal y tiene, por obvias razones, un fuerte vínculo con el secretario general del STIA cordobés, Héctor Morcillo, quien a su vez preside la

Federación de dicho gremio y es uno de los dirigentes más cercanos a Pihen desde hace años. “Creyeron que tenían llegada a la mesa de conducción de la CGT, pero se equivocaron: la CGT es corporativa y no iba a resolver en favor de una regional que se alza en contra de su conducción”, sentencia Otero.

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El triunvirato nacional avala la intervención de la CGT cordobesa.

El triunvirato nacional avala la intervención de la CGT cordobesa.

Resistencia

Frente a este panorama de hechos consumados, donde Pihen se enteró por los medios de comunicación cordobeses que tenía que entregar la llave del local de la CGT junto con las boletas pagas de los servicios e impuestos, lo que queda de la conducción local resolvió convocar a un plenario para hoy lunes a las 17 horas en la Casa Histórica de la CGT Córdoba, en Avenida Vélez Sarsfield 137, al lado del edificio de la Lotería de Córdoba.

En un comunicado emitido el mismo jueves, Pihen calificó de insólita la manera en que se enteró que estaba suspendida cualquier actividad en la regional. Varios gremios se hicieron eco y repudiaron la medida dispuesta desde Buenos Aires como la Asociación Bancaria, los gráficos, Utedyc, ladrilleros y otros. Pero Otero aduce que Pihen se negaba a notificarse y que la última triquiñuela implementada fue declararse enfermo de Covid. “No había otra forma”, asegura.

Pihen se enteró por los medios de comunicación que tenía que entregar la llave del local de la CGT y resolvió convocar a un plenario para hoy lunes a las 17 horas en la Casa Histórica de la CGT Córdoba

Uno de los puntos en discusión es el poroteo de votos y apoyos con que cuenta cada sector para imponerse en un futuro congreso normalizador de la regional. A priori, Pihen muestra el apoyo de 73 gremios frente a bastante menos de la mitad que puede ostentar el sector que encabezan la UOM y Comercio. Pero desde la CGT nacional afirman que de esos gremios sólo un puñado puede votar una conducción regional porque el resto “no están confederados” y por lo tanto no pueden participar.

Vale señalar que la CGT es lo que se denomina organización sindical de tercer grado, constituida a su vez por organizaciones de segundo grado, denominadas federaciones, como es el caso de Luz y Fuerza o Alimentación, o uniones, UOM o Camioneros por caso. De los 73 gremios que respaldan a Pihen sólo algunos son confederados y tienen potestad para ingresar a un congreso normalizador. No sería el caso de los empleados del Jockey club, por ejemplo, o de los Gráficos que conduce Ilda Bustos, ya que tienen su propio conflicto con la federación nacional de esa organización, aunque la dirigente lo niega y explica que “los papeles están metidos”. La controversia se resuelve rápidamente porque cada federación debe emitir una certificación para que el sindicato pueda participar de la elección de una conducción cegetista.

Desde el sector de Pihen dicen que no piensan entregar la sede de la CGT de Chacabuco. La Casa Histórica es propiedad del Estado Provincial, que la expropió y cedió en comodato a la CGT Córdoba.

Lo cierto es que, como delegado normalizador de la regional Córdoba de la CGT, Otero podría venir esta semana a la provincia para designar al triunvirato que impondrá la regularización interna de la central sindical. Cada uno de sus miembros deberá ser dirigente de un “gremio confederado”, filtro que limita las chances de la facción cordobesista.

Otero afirma que la resolución fue la única forma de avanzar en el proceso normalizador frente a la falta de vocación por alcanzar la unidad. “Nos obligaron, nosotros no tenemos ánimo intervencionista y la prueba está en la cantidad de regionales que se normalizaron últimamente, todas con el mismo formato de triunvirato y todas con la participación de los diferentes sectores internos”, concluye Otero.

Para la CGT local, ahora formalmente desplazada, queda la trinchera del chauvinismo provincial, siempre efectivo para confrontar con los peligros porteños. Se verá si ese argumento es suficiente para lograr una resistencia exitosa o si se abre una nueva etapa en el movimiento obrero cordobés. Muchos ojos están puestos en la resolución del conflicto.

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