Boca Juniors venció por 3 a 0 a Tigre, ante más de 55 mil personas que llegaron al Mario Alberto Kempes para presenciar la gran final de la Copa de la Liga. El equipo dirigido por Sebastián Battaglia fue superior al de Martínez, y el primer gol fue clave para el desarrollo de las acciones.
En el Kempes, Boca goleó a Tigre y se consagró en la Copa de la Liga
El Xeneize goleó 3 a 0 al Matador de Victoria en el Mario Alberto Kempes y se consagró campeón de la Copa de la Liga. Rojo, Fabra y Vázquez marcaron los goles.
El cotejo había comenzado con un desarrollo parejo de las acciones, con dos equipos apostando a esquemas similares (4-3-3) y un Tigre dispuesto a atacar permanentemente, aunque en los primeros minutos, no pudo generarle grandes situaciones a Rossi, el arquero Xeneize.
Con el correr de los minutos, Boca comenzó a imponer su jerarquía y Darío Benedetto fue el primero en avisar contra el arco de Marinelli: el exdelantero del Elche recibió por izquierda y metió un derechazo espectacular para el 1-0, que finalmente no fue por una milimétrica posición adelantada.
Pero sobre el final de la primera etapa, Marcos Rojo se elevó en el área tras un tiro de esquina, cabeceó a las manos de Marinelli, que tuvo una débil respuesta: la pelota se le escurrió y, cuando quiso sacarla, ya había pasado la línea de gol. Se jugaban 48 minutos y el Xeneize se iba al vestuario con una ventaja quizás inmerecida, pero que luego le sirvió a los de Battaglia para manejar el resto del partido.
En el segundo tiempo, Tigre volvió a salir dispuesto a atacar, pero la defensa de Boca tuvo un importante rendimiento y no sufrió demasiado, más allá de dos goles insólitos que erró Mateo Retegui, exjugador de Talleres, que podría haber marcado en dos oportunidades consecutivas, pero dilapidó ambas de forma llamativa.
Cuando el trámite se tornaba parejo, apareció un bombazo de Frank Fabra. El lateral izquierdo colombiano recibió la pelota cerca de mitad de cancha y con espacios, recorrió algunos metros y la clavó a un ángulo desde afuera del área. Un gol espectacular que dejó sin posibilidades a Marinelli.
A partir de allí, el equipo del Gran Buenos Aires se derrumbó y confirmó la supremacía de Boca. En los últimos minutos, con Tigre sin demasiadas ideas, apareció el tercero: Villa, que fue silbado durante todo el partido, envió la pelota al área y el recién ingresado Luis Vázquez marcó el tercero definitivo.
El resultado fue con goleada, para que Boca Juniors, uno de los equipos más discutidos a lo largo del torneo, se quede con el trofeo de la Copa de la Liga.
En la fase regular, el equipo azul y oro, había clasificado con dos fechas de anticipación, y venciendo 2 a 0 a Tigre en la última fecha de la Zona 2. A lo largo de esos 14 encuentros, los de Battaglia sólo perdieron uno, ganaron siete y empataron seis, para ser los segundos mejores de ese grupo y los cuartos con más puntos contando a todos los equipos de la divisional.
Luego, venció con autoridad a Defensa y Justicia, por 2 a 0 en La Bombonera, y por penales a Racing Club, tras un encuentro en el que fue superado de principio a fin, aunque los de Avellaneda nunca pudieron plasmarlo en los resultados. En los penales, Boca se hizo fuerte y accedió a la final ante el Matador de Victoria.
Tigre, por su parte, cerró una gran campaña pese a no quedarse con el título: en los 14 partidos de su zona, obtuvo 20 puntos producto de cinco victorias y misma cantidad de empates, con cuatro derrotas. Luego dio la gran sorpresa del torneo eliminando a River Plate en el Monumental y después venció en los penales a Argentinos Juniors.
El Kempes, a la altura de una gran fiesta
En un Mario Alberto Kempes colmado de hinchas de Boca y de Tigre, se desarrolló con total normalidad el encuentro definitivo; vistiendo de fiesta al máximo escenario de fútbol en la provincia.
Entre otras personalidades, estuvieron Claudio Tapia, presidente de la Asociación de Fútbol Argentino; Martín Llaryora, intendente de la ciudad de Córdoba; Manuel Calvo, vicegobernador de la Provincia; Héctor Campana, titular de la Agencia Córdoba Deportes.
Desde la Policía de Córdoba se trabajó con más de 1.200 efectivos trabajando, distribuidos en Unidades Móviles, Motocicletas, SEOM, Caballería, Canes, Infantería, Explosivos, Bomberos, Patrulla Aérea y Policía Caminera, sumando el camión con Sistema de Reconocimiento Facial.
"El ingreso al estadio no presentó complicaciones y cientos de familias de toda la Argentina hoy disfrutan de un gran espectáculo en un escenario magnífico", describieron desde el Gobierno de la Provincia.
En la previa del partido, hubo un espectáculo sobre el campo de juego, en donde actuó Ulises Bueno, uno de los máximos exponentes del cuarteto en la actualidad.

