Deportes |

¿Qué pasa con el fútbol femenino en Córdoba?

Dos caras de la misma pelota. Mientras unas levantan carteles para poder jugar, las otras levantan copas. Pero la diferencia no depende de su calidad futbolística ni la tradición de los clubes. No todos tienen Departamento de Género y en la Liga Cordobesa de Fútbol son todos hombres.

Por Sofía Jaimez Bertazzo

Todo comenzó con el regreso al fútbol tras una larga etapa de confinamiento por el Covid-19. La Liga Cordobesa decidió tomar medidas que afectaron directamente al plantel femenino del Club Atlético Talleres. Desde febrero de 2021 el equipo no tiene rodaje en torneos oficiales. El origen de la suspensión se remonta a un problema monetario por el pase de jugadores de primera división del equipo masculino.

La Liga agrega que las jugadoras se ausentaron por tres fechas una vez comenzado el torneo porque la mayoría del plantel estaba afectado por el virus y no tenía suficientes jugadoras para disputar los encuentros programados. La forzada ausencia de las jugadoras de Talleres tuvo una sanción lapidaria fronteras adentro de la provincia: la Liga cordobesa decidió inhabilitar al plantel femenino del club por tres años. El conflicto se reanuda ahora porque la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) autorizó a “Las Matadoras” a participar del torneo de la Primera C.

Pero desde Córdoba volvieron a oponerse. ¿La Justificación? Sigue vigente la sanción y las jugadoras no cuentan con carnet habilitante para presentarse a jugar. Alejandro Fernández, presidente de La Liga Cordobesa, asegura que si Talleres pretende que su equipo femenino juegue en torneos de AFA, primero debe autorizar la Liga y el club cumplir ciertos requisitos. “La Liga comunicó a AFA que no lo autorizaba, por eso AFA no lo incluyó en el sorteo”, advirtió.

El club albiazul informó que la entidad que fiscaliza a las asociaciones civiles (Inspección de Sociedades Jurídicas) resolvió aprobar el cumplimiento de los requisitos legales y fiscales exigidos para el normal funcionamiento institucional del Club”. La decisión tuvo enorme repercusión en las redes sociales, que replicaron con insistencia el hashtag #MatadorasAlaCancha.

Tras el homenaje a los diez años del fútbol femenino de Talleres, el mensaje final estuvo orientado en el mismo sentido: “Más de 70 mujeres forman el fútbol femenino albiazul y tras una gran pretemporada esperan participar en el máximo nivel de competencia”. ¿Qué se está haciendo para que la situación se revierta? Por ahora nadie tiene la respuesta. Quienes toman las decisiones, los representantes de la comisión y firmantes de la sanción, son todos hombres. Tal vez en otro contexto sea un dato irrelevante, pero aquí se van sumando factores: los clubes que forman parte de La Liga tienen autoridades masculinas y son quienes han decidido retrotraer el avance del deporte protagonizado por mujeres. Primero suprimieron la obligatoriedad de que los clubes presentaran en competencia tanto planteles masculinos como femeninos; luego pusieron un límite de edad -hasta los 35 años- que dejó a muchas jugadoras fuera de competencia (y equipos incompletos).

Hoy “Las Matadoras” están sin rodaje por esta situación y causas económicas que exceden a su plantel. Pero no hay mujeres en puestos directivos que puedan reclamar para revertir la situación.

SIN RIVALIDAD

Betina Soriano inició su carrera deportiva a los 12 años en Belgrano y pasó por varios clubes -UAI Urquiza, Sporting de Costa Rica- hasta que recaló en Talleres. También lució en algunas oportunidades la albiceleste.

- Viviste el proceso de la Liga Cordobesa y lo sucedido en 2019 ¿Cómo era la relación con Talleres en aquel entonces?

-Yo vengo hace mucho tiempo insertada en el fútbol de Córdoba. Todo fue de menor a mayor, en un primer momento no era obligatorio y no había casi equipos. Ha habido una evolución, pero siempre quedamos en el camino. Uno espera que esto siga creciendo pero lamentablemente siguen pasando cosas que lo impiden. La última vez que jugué liga fue en 2019, antes de la pandemia: inicié con Belgrano y a la mitad me cambié a Talleres. Fue ese año donde culminamos la competencia en el torneo en sí, porque en el 2020 tuvimos pandemia y en 2021 no pudimos iniciar con Talleres.

-En este “poder jugar” la comunidad futbolera de distintos clubes se han involucrado en su pedido. ¿De qué manera lo viven?

- Nosotras estamos muy agradecidas con los que se sumaron en nuestra movida. Esperamos que resuene, que quede marcado en la historia de la lucha del fútbol femenino, que marque un precedente y que no se vuelva a repetir para nadie más. Hoy es por nosotras, por las que estamos, pero también por las que vendrán, por las que están en proceso de formación. Que sea un antes y un después y que no se le quite a la mujer la posibilidad de jugar. Venimos de una lucha de hace mucho tiempo.

- En tu caso que vestiste ambas camisetas y pensando en la rivalidad. ¿Cómo viviste los partidos amistosos entre Talleres y Belgrano?

- Es el folklore del fútbol, independientemente de los colores. Estas oportunidades que tuvimos se centran en compartir, en jugar al fútbol, más allá de la rivalidad. Poder demostrar que se puede disfrutar y que el fútbol lo hacemos entre todas, fueron jornadas muy lindas en ambos predios y en el Kempes.

LAS PIRATAS

El caso de las celestes es diferente. Tras salir campeonas de Liga cordobesa en reiteradas ocasiones iniciaron las gestiones para jugar en AFA. No era sencillo, pero el club apostó a ser el primero indirectamente afiliado a la asociación mayor del fútbol argentino en participar en un torneo federal. Una vez obtenida la aprobación, “Las Piratas” disputaron la Primera C en 2020 y se llevaron el campeonato sin derrotas.

Hoy apuestan a la Primera B en busca de un nuevo ascenso. Sin embargo, las decisiones de La Liga afectan a todos los clubes y ponen un tope al avance del fútbol femenino. Sin mencionar los sponsors, representantes, inversores, medios de comunicación y demás. En diciembre el plantel femenino disputó una final en el Mario Alberto Kempes. “Es la primera vez que nos dan camisetas con nombres”, comentaron algunas jugadoras. Y es que el escenario deportivo más grande de Córdoba no había abierto hasta entonces sus puertas a los planteles femeninos. Y se pudo ver por primera en ese imponente escenario gambetear a las chicas, que lucían orgullosas las casacas de los cuatro clubes cordobeses (Talleres, Belgrano, Racing e Instituto) en los partidos previos al clásico de los varones. Jugaron todas y el resultado fue lo de menos: lo importante era estar ahí, ser protagonistas.

Este año, al comienzo de la Primera B, el plantel femenino de Alberdi se vio obligado a despedir a algunas de sus lideresas: Daniela Díaz y Yasmín Roston, técnica y preparadora física, emigraron al fútbol “grande” y desembarcaron en River. Las piratas sufrieron un golpe anímico muy grande, pero acompañaron el sueño de sus mentoras.

Mientras las cordobesas estrenaron su cargo en River con una goleada, su querido Belgrano quedó en manos de un viejo conocido: Maximiliano Lujan.

GOLEADORA

Mayra Acevedo porta la camiseta 9 de Belgrano y es una de las goleadoras del equipo. Se dedicó al tenis hasta los 21 años y luego ingresó en el mundo de la redonda.

-Belgrano tiene tres planteles completos de mayores, en Liga y en AFA ¿Cómo ves la predisposición del club para el fútbol femenino?

- Desde que estoy en Belgrano se nota que el club, los dirigentes, el presidente, están enfocados y apuestan al fútbol femenino. Nos brindan todo lo que queremos, así que estoy muy agradecida por el enorme gesto que hace el club.

- ¿El Departamento de Género influye en las políticas que aplica el club? Belgrano e Instituto tienen esas áreas vigentes y Talleres no.

-Sí, la verdad que sí. Se nota mucho eso, por algo teníamos un cuerpo técnico femenino. Se trabaja mucho en ese entorno, el club acepta todo. Eso es clave porque te sentís importante dentro del club.

-¿Cuánto falta para que sea el fútbol femenino sea un trabajo y se puedan dedicar cien por ciento a su carrera deportiva?

- Creo que falta poco. Cuando no nos demos cuenta el fútbol va a ser profesional y acá en Córdoba muchos clubes van a estar tomándolo como un trabajo. Es cuestión de tiempo, de que se visibilicen muchas cosas. Por ejemplo, la gente antes no miraba fútbol femenino; hoy hay gente en las canchas y viéndolo por la tele. Por más que haya una cara mediática del conflicto y frente a las cámaras todos apoyen el fútbol femenino, se necesitan acciones y medidas concretas para que sea una realidad. Si las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres, como anunció la T, ¿por qué no las dejan jugar en condiciones equitativas?

Dejá tu comentario