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La pandemia lo cambió todo ¿Cuánto aprendieron las empresas?

Los hábitos de los consumidores cambiaron, como también la actitud hacia el trabajo en el hogar. Se aceleró la transición hacia la agilidad.

*Por Daniel Scandizzo

La pandemia lo cambió todo. No agregamos nada nuevo con esta afirmación. El universo de opiniones y recomendaciones provocado por este inesperado y feroz “cisne negro” se expande a cada minuto. La turbulencia informativa adquiere tal magnitud que resulta tarea ciclópea diferenciar lo sustancial de lo accesorio. La pandemia tomó la forma de aquel acartonado profesor del siglo XIX que, bajo el poder de azote y puntero, obligaba a sus alumnos en pánico a aprender para evitar el castigo. El virus propagado por toda la humanidad nos enseña a la fuerza, pero ¿podrán las empresas aplicar sus lecciones? ¿podrán convertir ese aprendizaje salvaje en nuevos paradigmas y oportunidades de cambio?

Los hábitos de los consumidores cambiaron, como también la actitud hacia el trabajo en el hogar. Las formas de vender, las modalidades de educar, los ámbitos de reuniones, las actividades artísticas y deportivas, el turismo, el esparcimiento y la atención de la salud se vieron expuestos a cambios que ya se vislumbraban pero que, sin aviso previo, se aceleraron a un ritmo frenético. Hubo un caos original que obligó a subir al máximo el volumen de la creatividad y a llevar a los hechos esa palabra de alcance tan temido: reconversión. Se agotó el tiempo para aguardar soluciones del contexto o para esperar que el río vuelva a su cauce normal. La “nueva normalidad” se fue esfumando rápidamente, al mismo tiempo que se instalaba una “nueva realidad”. Pero veamos algunas de las lecciones ya aprendidas y otras que aun están en proceso de preparación para examen:

  • Se aceleró la transición hacia la agilidad, reconfigurando estrategias, estructuras y procesos.
  • Se rediseñaron las cadenas de aprovisionamiento privilegiando la cercanía y la velocidad, buscando evitar las limitaciones que imponían las restricciones a la movilidad.
  • Se generaron alianzas con socios clave para adaptarse a las nuevas modalidades de comercialización (actividades de delivery, plataformas de e-commerce).
  • Cambiaron los paradigmas en la relación con los clientes. Se comenzó a poner énfasis en atender preferencias individuales y en generar un trato personalizado.
  • Se aceleraron los procesos de digitalización, automatización e incorporación de tecnología prácticamente en todos los sectores.

Claro está, el aprendizaje no es homogéneo. Como todo cambio abrupto en las condiciones del “juego”, algunos tienen más aptitudes para ocupar los primeros sitios disponibles. Probablemente la pandemia, con el traje de aquel riguroso profesor, haga realidad esa desagradable reflexión que dice que las oportunidades son para cualquiera, pero no para todos.

Daniel Scandizzo - Director AxiabizConsulting -Docente e investigador universitario.

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