Por Carlos Ruiz / @qarlos_ruiz
José Luis Aguirre: De la raíz a la piel
El cantautor de Traslasierra llega el cinco de noviembre al Teatro Real, luego de una gira nacional, para presentar "Suelto", su nuevo disco inédito. Para ir arrimándose a la presentación, acaba de lanzar un hilo de tres canciones en formato audiovisual desde su canal de YouTube, como adelanto. También lanzó un libro de poemas: "Libreta de agua" (Cleta Ediciones 2022), concebido en el sacudón interior de la pandemia, con el mismo impulso creativo del disco.
José Luis Aguirre suelta tres canciones al aire como semillas voladoras de Diente de León: “Canta canta”, una especie de copla que se repite y que lleva en su seno un poema (que integra su libro “Libreta de agua”); “Volvé a las chapas” una chacarera con música de Elvio Palomeque cuya raíz es también un poema que José Luis había publicado en las redes sociales y que un amigo rescató de la telaraña virtual y; “De la raíz a la piel”, una zamba bien criolla, que habla de la transformación interior, desde lo más profundo. Las tres unidas en un solo video, que puede verse en las plataformas audiovisuales.
Nacido en Villa Dolores, afincado actualmente en Anisacate, en el Valle de Paravachasca, José Luis Aguirre hace el ejercicio de sentir y dejar ir: soltar. Dueño de una sensibilidad calibrada de origen en lo íntimo de la existencia, no es alguien a quien un evento como la pandemia o una guerra atraviesen sin dejar poesía expuesta.
-¿Qué es “Suelto”?
- (Leer imaginando la tonada transerrana) Suelto es un laburo que recopila algunas de las canciones que he hecho durante el último tiempo en el que atravesamos la pandemia. Son expresiones de esos momentos, en el que cada quién se habrá visto interpelado. Se acerca mucho a la búsqueda personal, a la necesidad de la observación y también a darse aliento en tiempos difíciles, a quien escucha y acompaña la música que vamos haciendo, lo que estamos creando en este momento.
- ¿Es la expresión de un tiempo pasado?
- Este disco es la expresión de un tiempo y de un momento. Lo bonito es que la música retrate un momento de un ser humano y eso es mágico, porque también forma parte activa de la memoria que somos: la música. Entonces no solamente esas canciones, sino que también me gusta cantar en los asados, en los lugares, las canciones de los viejos, para que estén presentes. Y mi forma es crear canciones reflejando un tiempo, un momento. Este disco, que también lleva el nombre de la gira -salir de gira es también andar suelto- después del encierro, tiene que ver con soltar lo que uno ya no quiere para sí, también el soltar el control de lo que pretendemos controlar. La pandemia nos vino a mostrar que no existe tal sistema para poder especular sobre las cosas. De ahí nace un nombre, que acompaña un disco audiovisual, que estamos grabando.
- Hay una sensación, que compartimos muchas personas, que ya no somos iguales después de haber atravesado la experiencia de la pandemia, ¿qué te parece a vos que nos pasó y cómo la música puede expresar eso?
- Yo creo que hay una continua transformación de lo que somos para estar en el ahora. Pero a veces suceden hechos trascendentales que nos ponen más de frente a los procesos, nos ponen más en alerta, como las guerras. Para mí la pandemia fue como una guerra, donde hubo muchos muertos, gente que se nos fue, mucha gente no sabía dónde iba a estar al otro día y creo que nos van curtiendo en una forma más de precipicio, precipitada, ahí es donde uno ve una transformación más rápida ante la necesidad de adaptarse. Siempre hemos sido eso los seres humanos, adaptándonos a las situaciones para no perder justamente eso que es la humanidad: el arte. El solo hecho de expresar algo que quizás no tenga una utilidad económica, ni sea un bien tangible, pero que si sea una necesidad y una medicina para el alma. Estas canciones son eso: canciones espirituales, como hablándole a ese ser interno que todos tenemos, para que no pierda la esperanza. Desde ahí, si hay una transformación re grosa y una adaptación a un tiempo nuevo, que creo que era necesaria.
- Además de ese cambio interno, desde lo espiritual, también hay un gran cambio en la forma en que se produce, se comparte y se comercializa la música. Esto de que “Suelto” sea un disco audiovisual, que las canciones se vayan lanzando de a tres, no como un disco completo como era antes, ¿cómo ves esos cambios y hacia dónde va el negocio de la música hoy?
- Yo la verdad que lo tomo como parte del juego, como algo interesante en el juego de hacer arte y simplemente vuelvo a los orígenes, a la raíz de lo que uno hace con el corazón. La expresión trasciende la forma y llega a la fibra de quien necesita escuchar, así ha sido en todos los tiempos. Antes salía un tema, un “single” en un disco de pasta, después fueron los casetes, después los CDs, los MP3 y ahora está internet. Siempre las buenas canciones o el arte hecho con conciencia, con corazón, va trascendiendo las formas y lo importante, siento yo, es lanzar un mensaje para que haga eco en la mayor cantidad posible de personas, porque el arte es una manera de compartir. Compartir conciencia, compartir manera de mirar el mundo, tratar de encontrarse en eso y acompañar en las necesidades que todos tenemos en este plano. Así que me parece que la canción es eso: no sólo una manera de expresar palabras, sino de concretar las realidades que imaginamos.
- ¿Qué lugar ocupa “Suelto” en relación a tus discos anteriores?
- No me puse a pensar tanto en eso. Simplemente entrego lo que nace, lo que sale tratando de no ponerle tanto prejuicio a lo que nace así, porque a veces estamos atados a formas, estilos, al patriarcado, a montones de cosas que en nuestra música popular no nos dejan ser libres. Yo ya no juzgo si esta bueno o si está malo: simplemente es lo que tengo para compartir y ojalá acompañe alguien en algún momento mientras está en lo cotidiano. Musicalizar la vida de alguien ya, para mí, es un milagro y por eso creo en la canción y en todas las maneras en que se pueda difundir un mensaje.
- ¿Y cómo nace “Libreta de agua”?
- Son pensamientos, poemas puestos en el papel para recordar también momentos bellos y compartirlos con la gente, para que resuene.
- ¿Es un libro escrito también durante el encierro pandémico o es algo que venís gestando desde tiempo atrás?
-También. Pertenece a la misma época. Las canciones y el libro son fruto del trabajo de estos dos o tres años. Están de la mano, los dos.
- ¿Lo audiovisual también está en la gestación de lo que haces? ¿Pensás las canciones audiovisualmente, o las pensás como letra y música y lo audiovisual viene después?
- Antes de este proyecto, ya habíamos hecho un proyecto audiovisual donde había canciones de este disco. Ahí en los streaming que se hicieron estaba el germen de la idea de lo que estamos haciendo ahora. Filmar los lugares donde se hicieron las canciones y yo cantando en vivo, cosa que nunca había hecho. Así que lo audiovisual va de la mano con todo. Son las nuevas formas que nos propuso la pandemia también.
- ¿Qué expectativas tenés frente a la presentación en el Teatro Real?
- Mi expectativa siempre es salir a tocar, para uno, para diez o para mil. Como dije, siempre que haya una persona escuchando ya es un milagro. Simplemente invitarlos a compartir, a quien tenga ganas de escuchar música original, que todavía no está sonando en las plataformas. Y también se van a encontrar con las canciones que ya me vienen acompañando, con una hermosa banda de músicos, en un lugar hermoso como el Teatro Real. Nunca uno sabe lo que va a pasar hasta el momento del encuentro ahí, en el escenario.
Tres canciones sueltas
En el video difundido en el canal de YouTube de José Luis Aguirre pueden verse y escucharse tres canciones del disco “Suelto”. En "Canta canta", lo acompañan Juan Murúa en guitarras, contrabajo y programaciones; Martina Zalazar en coros y Alfredo "Chinchu" Guerra en percusión y guitarra eléctrica. En "Volvé a las chapas" la voz y la guitarra corren por cuenta del mismo José Luis Aguirre y el piano de "De la raíz a la piel" está a cargo de Luciano De La Rosa.
Las canciones fueron grabadas en Liverpool estudio de Anisacate, con la producción musical de Juan Murúa y el propio José Luis Aguirre. La grabación, edición y mezcla estuvo a cargo de Alfredo "Chinchu" Guerra y la masterización de Rubens Ordoñez.
La realización audiovisual es de Koky Schroeder, con Agustín Ottonelli en la asistencia de dirección y en cámaras. La puesta en escena de Laura Daniela Cornejo y la participación de Nick Anggeli. El cuerpo de baile está conformado por Edith Cornejo, Laura Cornejo, Jazmin Pedraza, Daniel Villarreal, Gustavo Villarreal y Cristian Zapata.


