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Heroica remontada de Instituto

El equipo de Alta Córdoba remontó una serie adversa y forzó en tiempo suplementario un quinto encuentro con Quimsa. El partido se concretará esta noche a las 22 en la provincia de Santiago del Estero. El que gane se consagrará campeón de la Liga Nacional de Básquet.

Por Sofía Jaimez Bertazzo

Instituto Atlético Central Córdoba remontó los resultados de una serie que se presentaba muy complicada y la dejó empatada: fue 2 a 2 en definición dramática. Ahora todo se definirá hoy, a partir de las 22, cuando el equipo de La Gloria se presente a disputar el quinto y último partido que definirá al campeón de la Liga Nacional de Básquet. Será Instituto-Quimsa, Quimsa-Instituto, una de las series más aguerridas que se recuerden en los últimos tiempos.

El equipo de Alta Córdoba dio vuelta la página tras la dura derrota del martes y se afirmó en el tiempo suplementario del jueves para forzar el partido decisivo.

Nicolás Romano (MVP del último choque) afirmó: “En el primer partido Quimsa tuvo un gran juego y no hay que sacarle mérito al rival. En el último encuentro se notó que entramos de otra manera, sobre todo en el trabajo defensivo, haciendo un trabajo muy bueno”. Ese cambio se vio reflejado en el marcado, aunque el duelo fue ciertamente ajustado.

El albirrojo empezó la fase regular del campeonato con una motivación: haber obtenido el título del Súper 20. Favorito para llegar a las instancias finales, pudo hacer realidad esa premonición gracias al buen funcionamiento colectivo. Así fue que arrancó desde la onceava posición a soñar con la obtención de la copa en Santiago del Estero.

El equipo supo sobreponerse a distintas circunstancias, entre las que no faltaron algunas dolorosas derrotas, falta de jugadores por contagios de Covid 19, un cimbronazo producto de un accidente de tránsito, la llegada de los esperados refuerzos y otras variables que fueron desestabilizando al equipo. Pero contra lo que podría esperarse, esas circunstancias mostraron el temple de los jugadores, que se hicieron más fuertes y el grupo demostró estar unido en la adversidad.

Tras la salida de “Sepo” Ginobili, último entrenador de la Gloria, tomó el mando Lucas Victoriano. Instituto se transformó en su tercer equipo dentro de la Liga Nacional y su madurez en el rol de director técnico mostró una constante evolución, que ahora también es avalada con los resultados.

Generalmente los jugadores que ocupan el lugar de base tienen una visión de juego que los encamina a ser entrenadores luego de su retiro. Cuando Victoriano emprendió su camino dentro de la cancha era enérgico e impulsivo, pero en su rol de entrenador sacó una nueva versión, englobada en la palabra estrategia. Con el paso del tiempo asumió su cargo con serenidad y objetivos claros, lo que le permitió ponerle su sello al equipo deLa Gloria.

Esta noche será a todo o nada. Para el DT, además, supone un desafío adicional, ya que su nombre podría ingresar a una nueva estadística: ¿Será Lucas Victoriano el primero en ganar la Liga como jugador y entrenador?

Los santiagueños partieron como favoritos de la serie por lo realizado a lo largo de la temporada, por ser finalistas en la anterior y campeones en 2014/15. Sin embargo, La Gloria mostró que quiere su primera coronación y no está dispuesta a renunciar fácilmente a su sueño. Tras salir subcampeón en 2018/19, sacó a luz su agresividad, su contundencia, el buen manejo de los espacios y sobre todo la pasión que reivindica juego a juego.

Luegodel empujón el ascenso, allá por 2014/15, Instituto no paró de crecer. Llegada al plano nacional, inversión, resultados y sobre todo equipo. Pasaron varias filas y comandos, pero hoy las camisetas laslucen con orgullo Mateo Chiarini, Gastón Whelan, Federico Elías, Luciano González, Nicolás Copello, Toni Vicens, Juan Cruz Tulián, Nicolás Romano, “Loku” Cuello, “Taya” Gallizzi y Mariano Fierro.

A la final

En los últimos dos partidos de la serie, hubo una tribuna de lujo en la calle Jujuy al 2602: Facundo Campazzo, Marcelo Milanesio, “Pichi” Campana, “Che” García y “Oveja” Hernández fueron algunos de los nombres destacados que acompañaron martes y jueves al equipo de Alta Córdoba. La serie se igualó en el Ángel Sandrín a cancha repleta. Los bombos, las banderas y los cánticos de La Caldera retumbaron para ambientar el triunfo.

“Arrancamos muy bien el juego, defendiendo muy bien. La segunda unidad de ellos entró muy concentrada, hicieron un gran trabajo y emparejaron el juego. Y después, el segundo tiempo fue muy parejo, se podía dar para cualquiera de los dos equipos, creo que ahí estuvo el empuje de la gente que nos ayudó a ganar” admitió un entusiasta Romano.

El análisis final del jugador N°33 dejó una reflexión:“Cuando se pierde no hay tiempo para ponerse triste y cuando se gana no hay tiempo para ponerse contento. Queríamos ganar, estamos conformes con el trabajo que hicimos y esa es la sensación”.

Ahora a poner la mente en blanco y proyectar el último juego. Será una definición compleja y puede quedar en manos de cualquiera. En Alta Córdoba, la ilusión es lo último que se pierde.

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