Por Guillermo Posada / @cortodemira
Un diagnóstico del modelo sanitario cordobés
Jashele Burijovich e Iván Ase, magisters en Administración Pública e investigadores especializados en el área de salud, analizan la evolución del sistema sanitario provincial durante las más de dos décadas de administración peronista. "Lo que puso en evidencia el caso del Neonatal es un modelo de gestión de características autoritarias, cerradas y con fuerte control político", advierten.
Los debates en torno al estado del sistema sanitario provincial que disparó la tragedia del Hospital Neonatal también rozan las miradas académicas y aportan elementos indispensables para comprender el contexto de crisis actual, más allá del costado penal que involucra a la Justicia.En esa línea,un artículo de dos docentes e investigadores de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Córdoba que publicó en septiembre la revista universitaria Cuadernos de Coyuntura, que edita la citada Facultad, apuntan a elaborar una teoría sobre el modelode gestión sanitaria de Córdoba en el marco del proceso de seis gobiernos que sucesivamente, entre José Manuel De la Sota y Juan Schiaretti, ha tenido a cargo el peronismo provincial.
La psicología, magíster en Administración Pública y vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales, Jashele Burijovich, y el médico, magíster en Administración Pública y docente e investigador del Instituto de Investigación y Formación en Administración Pública, Iván Ase, analizaron la gestión sanitaria en el lapso histórico que se extiende desde fines de la década del ’90 a la actualidad y respondieron para MI Córdoba qué relación se puede establecer entre ese contexto y las señales que emite el hospital frente a la cadena de muertes que aún debe explicar la Justicia provincial
- ¿Desde la ciencia política ustedes se preguntan si existe un “cordobesismo sanitario”, ¿qué pautas de ese proceso encuentran en la crisis del Hospital Neonatal?
-Iván Ase: Más allá de la cuestión policial sobre la supuesta asesina serial, lo que puso en evidencia el caso Neonatal es todo un modelo de gestión. Que tiene características bastante autoritarias y cerradas, con mucho control político. A la gente le sorprendió que se haya mantenido en secreto lo del Neonatal tantos meses, que la Provincia no haya hecho la denuncia, que las alarmas institucionales hayan demorado tanto en reaccionar frente a este caso. Pero esas actitudes se corresponden con untipo de gestión armado con la lógica de no abrir la información de lo que pasa en los hospitales. Recordemos que se volvió a hacer pública la circular del exministro Cardozo que prohibía a los funcionarios hablar con el periodismo. Pero, además, los cargos de conducción de las instituciones, tanto técnicos y políticos, se cubren en función de lealtades o amiguismos políticos. En el Ministerio de Salud hace años que no hay concursos para ocupar cargos deconducción, tanto técnicos como políticos, con gestiones muy centralizadas. Por eso es difícil pensar que el Ministerio no estaba al tanto de lo que pasaba en el hospital, ese argumento que intentan usar para deslindar responsabilidades.Me parece que lo del Neonatal puso en crisis ese modo de gestionarlas instituciones sanitarias, muy contradictorio con un Gobierno que se jacta en otras áreas de inscribirse dentro de la lógica de “gobierno abierto”, con acceso a la información, con transparencia y datos abiertos en web. Pero en salud es todo lo contrario: cerrado y autoritario, donde se amenaza a las personas que acercan una crítica o un cuestionamiento.
- Es llamativo el miedo a hablar que hay entre los trabajadores del hospital cuando el caso salió a luz.
- I.A.: Sucede que uno de los rasgos de este presunto “cordobesismo sanitario” es la precarización en el empleo. Los cargos delas instituciones están cubiertos en altísimo porcentaje por personal contratado y en otros casos ni contratado, como los monotributistas. Que son el precarizado del precarizado, porque el contratado al menos tiene un vínculo registrado, pero el monotributo factura por servicio. Las instituciones están cubiertas en gran parte por personas que no tienen estabilidad y a tiro de una arbitrariedad que los deje sin trabajo. El temor está sentado en eso.
- Hacen referencia a que el proceso de los últimos 24 años ofrece la dualidad de “más y menos derechos en la salud”. Por un lado, una normativa que avanza en reconocer derechos sanitarios, pero al mismo tiempo hablan de que en la práctica hay un retroceso. ¿Cómo se explica la dualidad?
- Jashele Burijovich: Por ejemplo, con la salud mental. Hay una ley que se aprobó en 2010, que amplía derechos, pero no se avanza en su efectiva implementación. Más bien hubo un ajuste, se cerraron instituciones -por ejemplo, el IPAD (Instituto Provincial de Alcoholismo y Drogadicciones)- y no abrieron los dispositivos comunitarios necesarios para ampliar derechos, que es el que garantizaba la ley. Hay un discurso universalista y se abren hospitales, pero son cáscaras vacías.
- I.A.:Pasó en el Hospital Florencio Diaz, que se inauguró en 2011, pero funcionó a plenitud recién en 2018 porque estaba sin completar el plantel de personal. Durante años podías ir y ver la aparatología embalada en el patio del hospital.
- De la Sota sumó al sistema a los actores corporativos, los privados.
- J.B.: Si, en el IPAM se armaron gerenciadoras, que después terminaron descartándose.Avanzaron las tercerizaciones de servicios, que tuvo su pico más alto en todo lo relacionado con la atención durante la pandemia: la vacunación y los testeos se tercerizaron.Recientemente se conoció la preocupación de Asociación de Prestadores de Hemodiálisis y Trasplantes Renales por la tercerización del servicio de hemodiálisis del Hospital San Roque viejo, denunciando que la licitación estuvo direccionada para un proveedor. Hay un contrato por más de 700 millones de pesos para que una empresa se haga cargo de la gestión de la tecnología y los insumos hasta el manejo del personal. Esto va desestructurando el sistema de salud alrededor de nichos de negocios que son rentables para el sector privado y desarma la posibilidad de hacer carrera sanitaria en determinadas áreas. Como puede suceder con la gente especializada en nefrología, porque el servicio se lo transfiere al sector privado.Lo mismo pasó con las farmacias de los hospitales y la dispensa de medicamentos, que está tercerizada actualmente. Es el modelo que se aplicó en pandemia. Los funcionarios dicen que así se ahorran 200 millones de pesos al año, pero ¿cómo lo logran? Seguramente bajándole el precio al personal,porque el sector privado paga peores salarios y tiene condiciones más precarizadas que las que se obtienen en la Provincia. Hacen un bypass para evitar que el personal quede a cargo de la Provincia porque piensan que es caro y que no pueden pagarlo. Ese modelo de tercerización ya está instalado en otros sectores de la Provincia hace mucho tiempo, como la tercerización del cobro de impuestos de Rentas.
De hecho, el recupero del gasto en los hospitales que hace la misma empresa. Esto hay que entenderlo en el marco de las leyes de Nuevo Estado del comienzo del gobierno de De la Sota, que abrieron la puerta normativa para esos cambios. Recién hace tres o cuatro años comenzaron a aplicarlo, porque esperan la oportunidad política para plasmarlo, y claramente la pandemia facilitó la posibilidad de avanzar.
- I.A.: La pandemia les permitió tomar decisiones respecto a la gestión con muy poca resistencia. Avanzan con reformas estructurales del sector con bajo nivel de conflictividad.
Fantasías y sospechas
- Hay un halo de opacidad respecto a los convenios que el Estado puede hacer con laboratorios para llevar adelante pruebas con pacientes para desarrollos de vacunas. ¿Debemos preocuparnos?
- I.A.: A partir del Neonatal surgen una serie de misterios y fantasías, como que los bebés muertos podrían haber sido víctimas de algún ensayo farmacológico oculto o medio trucho que se estuviera llevando a cabo el hospital. No tenemos prueba ni evidencia que eso haya sido así. Los laboratorios invierten mucho dinero en investigación, tanto en instituciones públicas como privadas y la Provincia tiene armada una estructura con un comité de ética de investigaciones, que es bastante rigurosa. Lo que pasa es que las sospechas se alimentaron porque el anterior ministro de Salud,Diego Cardozo, había echado a la persona a cargo del Comité de Bioética del Ministerio y el área estuvo descabezada por diferencias políticas. Ahora la nueva ministra Barbás restituyó a esta persona en su cargo.

