Río Cuarto: denuncian por extorsión al fiscal Daniel Miralles

En la acusación está mencionado el ex fiscal General de la Provincia, Darío Vezzaro, a quien le atribuyen haber ofrecido cambiar la acusación a un imputado por el homicidio de su hijo a cambio de una importante suma de dinero. El Tribunal Superior de Justicia inició una investigación administrativacontra el funcionario judicial.

Por Hernán Vaca Narvaja / @HVacaNarvaja

Un nuevo escándalo sacude a los tribunales de Río Cuarto. Rosa Sabena, conocida Madre del Dolor y abogada de Gonzalo Gambero, denunció que el fiscal Daniel Miralles intentó extorsionar a su cliente exigiéndole una abultada suma de dinero a cambio de cambiar la acusación con que elevaría la causa a juicio por la muerte de su hijo, ocurrida en 2017.

Gambero está acusado de haber asesinado a su bebé de cuatro meses, que falleció en el hospital San Antonio de Padua aparentemente como consecuencia de un violento zamarreo (también conocido como “síndrome del bebé sacudido”). El joven padre siempre sostuvo que es inocente y pidió que también se investigara a la madre de la criatura, Lucrecia Piñeiro y la niñera, Nancy Gómez Palta.

El primer fiscal que instruyó la causa, Javier Di Santo, pidió la elevación a juicio con Gambero como único imputado, pero el juez de control le devolvió el expediente y le ordenó profundizar la investigación. Di Santo se apartó y la causa recayó en su par Daniel Miralles, que insistió en la acusación contra el padre de la criatura fallecida. Pero antes de elevar la causa a juicio envió a una abogada del foro de Río Cuarto a convencer a Rosa Sabena de que dejara de representar a Gambero y delegara el caso en manos del ex fiscal General de la Provincia, Darío Vezzaro.

La abogada, que actuó en todo momento como emisaria de Miralles, le advirtió a Sabena que, así como estaba el proceso, su cliente se encaminaba a una condena a prisión perpetua. Pero le dijo que, si contrataba los servicios de Vezzaro, el fiscal cambiaría la acusación de homicidio calificado agravado por el vínculo a homicidio culposo, que prevé una pena máxima de tres años y por lo tanto es excarcelable. En otras palabras, si Sabena accedía al pedido, Vezzaro lograría que su cliente, a pesar de aceptar su culpa, no pasara ni un día en prisión.

Poco tiempo antes, en julio de este año, el propio Vezzarose comunicó con los padres del imputado para ofrecerle el mismo trato a la familia: que Gambero se declarara culpable a cambio de la morigeración de la pena y la garantía de no ir preso. A cambio, según denunciaron los padres del imputado, el ex fiscal General les habría pedido una abultada suma de dinero.

Las pruebas

“El día 19 de julio de este año mi padre, el señor Claudio Salvador Gambero, recibe por WhatsApp un mensaje del doctor Darío Vezzaro solicitándole que quería hablar. De esto tengo para ofrecer prueba de captura de pantalla como así también la grabación de la comunicación donde le dice que le llamó el fiscal Miralles para que le dijera que la causa venía mal para mí, que lo nombrara a él como abogado de la causa y que él le iba a decir al fiscal Miralles cómo debía hacer para bajar la calificación y que no le dijera nada a mi abogada”, dice la denuncia presentada por Gonzalo Gambero ante el fiscal General Juan Manuel Delgado. Y agrega que sus padres rechazaron el ofrecimiento: “Mi familia no aceptó la coacción ya que debía abonarle altos honorarios a Vezzaro, apartar a mi abogada y no decirle a ella lo que habían hablado”.

El fiscal General Juan Manuel Delgado recibió la denuncia de Rosa Sabena..jpg

“Claramente esto es una extorsión, ya que esto es toda una farsa y no es la verdad. ¡Soy inocente y tengo pruebas para demostrar mi inocencia!”, añade Gambero en su presentación, en la que ofrece prueba -grabaciones de conversaciones telefónicas y personales, además de capturas de pantalla- “para demostrar cómo el fiscal Miralles, junto con el abogado Vezzaro, han tratado de sobornarnos”.

“Solicito considere de gran importancia estas pruebas que vengo a traerle de la manera que se manejan algunos funcionarios de la ciudad de Río Cuarto y que todo lo que digo lo acompaño con pruebas”, concluye el escrito, que además solicita al fiscal General “que se anule el pedido del fiscal Miralles” de elevar la causa a juicio con la acusación más gravosa contra él.

MI Córdoba intentó comunicarse con Vezzaro, pero desde su estudio jurídico lo excusaron de hacer declaraciones porque, según explicaron, el ex fiscal general intervino como abogado de Gambero en la primera etapa de la instrucción de la causa y por lo tanto está comprendido en la inhibición que implica el secreto profesional. La única forma de que Vezzaro pueda contar cómo fue su relación profesional con la familia Gambero es que la Justicia lo releve del secreto profesional, explicaron sus allegados.

La presunta connivencia entre el fiscal Miralles y el ex jefe de los fiscales de toda la provincia fue denunciada por Gambero y su abogada tanto en la Fiscalía General como en el Tribunal Superior de Justicia, que inició una investigación preliminar “que todavía no tiene carácter de sumario”, según aclararon desde el propio TSJ.

Calesita judicial

El destino de la gravísima acusación contra el fiscal Miralles y el ex fiscal General de la Provincia tiene varios caminos posibles, pero nada hace presumir que se resuelva pronto. En primer lugar, porque la denuncia penal fue girada a la fiscalía de turno de Río Cuarto, pero tres de los cuatro fiscales no podrían intervenir porque han sido cuestionados en duros términos por Sabena por su controvertida actuación en la causa que investiga la desaparición de su hijo Nicolás. Y el único que no intervino, Pablo Jávega, se apartó sin motivos aparentes. Por lo tanto, el expediente podría ser derivado a Laboulaye o La Carlota, donde actúa el fiscal Walter Guzmán, al que la abogada de Gambero logró someter en su momento a un jury de enjuiciamiento, del que salió indemne.

Por el lado del Tribunal Superior de Justicia, la oficina de sumarios administrativos abrió una investigación preliminar, que podría terminar en el archivo, en alguna sanción menor o en un pedido de jury de enjuiciamiento, según el peso de las pruebas aportadas por el denunciante y las que se puedan recabar en el transcurso del sumario.

Con el escándalo instalado y la denuncia naufragando en la burocracia judicial, en los próximos días el juez de control deberá decidir si hace lugar a la elevación a juicio pedida por Miralles contra Gamberoo vuelve el expediente otra vez a la etapa de instrucción, ante la oposición presentada por Rosa Sabena.

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