Llave maestra

Para Talleres, la serie ante Colón de Santa Fe representa una oportunidad inmejorable para cerrarle la puerta a los cuestionamientos y abrir nuevas expectativas para el segundo semestre de 2022. Los beneficios y los costos que puede dejar como saldo la participación del equipo cordobés en los octavos de final del certamen de clubes más importante del continente.

Por Hugo Caric

El empate 1-1 del miércoles pasado en el Estadio Kempes dejó abierta la serie de octavos de final de la Copa Libertadores de América que protagonizan Talleres y Colón.

Al equipo cordobés, el juego de ida le dejó sensaciones encontradas: por un lado, la convicción de que pudo haber ganado con un poco más de puntería; por el otro, la certeza de que,de no haber sido por el angustioso gol del debutante ecuatoriano Alan Steven Franco Palma, el panorama se le habría puesto muy complicado para la revancha de esta semana en Santa Fe.

El Estadio Brigadier López -conocido popularmente como el Cementerio de los Elefantes luego de un célebre triunfo ‘sabalero’ ante el Santos de Pelé en la década del ‘60- será el escenario del partido de los dos millones de dólares. Ese es el premio que otorga la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) para el equipo que logre meterse entre los ocho mejores del campeonato de clubes más tradicional del fútbol del continente. No es poca cosa, más allá de que la gloria deportiva todavía cotice en pizarra.

Para el Talleres sustentable que viene proponiendo Andrés Fassi desde que asumió la presidencia en 2014, los billetes verdes son oxígeno puro. Casi una razón de ser. De todos modos, el pase a la siguiente instancia del certamen internacional no le vendría nada mal para poder respirar más aliviado, luego de un primer semestre de año plagado de incertidumbres.

Mucha agua pasó bajo el puente desde aquella final de Copa Argentina que la “T” perdió ante Boca en Santiago del Estero, apenas siete meses atrás. Desde entonces, el equipo tuvo tres entrenadores, jugó 29 partidos de cuatro torneos diferentes e hizo firmar planilla a 45 jugadores. En ese lapso pegaron el portazo, entre varios otros, el técnico Alexander Medina, el defensor Juan Cruz Komar y el mediocampista Juan Ignacio Méndez. En esa sintonía, el atacante colombiano Diego Valoyes, amotinado bajo el eufemismo “plan especial de reacondicionamiento físico y futbolístico”, podría convertirse en una suerte de “cuarto mosquetero”.

¿Quién ataja una derrota?

A Valoyes ya le hicieron sentir su descontento algunos hinchas albiazules. Fue durante el partido por la Liga Profesional que el elenco conducido por Pedro Caixinha jugó ante Central Córdoba por la 5° fecha. El primer DT portugués de la historia del fútbol argentino tampoco salió inmune de la derrota ante los santiagueños, que dejó expuesto al Albiazul como el cuadro de más bajo rendimiento de la Primera División de la AFA en 2022. Hubo silbidos y reproches para el luso, que ha podido sostener a Talleres en las copas Argentina y Libertadores, pero no logra hacer pie a nivel local.

“Estoy orgulloso de este equipo”, aseguró luego de ese encuentro Caixinha,“portero” de los clubes portugueses Portimenense y Beja en sus tiempos de pantalones cortos. La frase pareció sacada de contexto, pero no fue casual. Su anterior aparición ante los micrófonos, cuestionando “la actitud” de sus dirigidos, le habían complicado el frente interno y amenazaba con anticipar los tiempos de su retorno al Viejo Mundo. Tras el empate ante Colón volvió a deshacerse en elogios hacia el plantel. “Este grupo está dando respuestas”, dijo. Y tiró una sentencia de cara al desquite de este miércoles a las 19.15 en Santa Fe: “La sensación es que estamos ahí”.

Fassi también acredita un lejano paso como arquero, en el All Boys que hoy juega en la Primera B de la Liga Cordobesa de Fútbol. La contratación de Caixinha –a quien registraba de México por su paso por los clubes Santos Laguna y Cruz Azul- fue un golpe de timón en medio de la tormenta que desató la floja prestación de Ángel Guillermo Hoyos al frente del equipo.Con 21 partidos dirigidos, el DT aún sigue sin poder darle una identidad a una formación que él mismo ve transitar “en una montaña rusa”, con altibajos. El pobre todavía está tratando de armar el puzzle que le entregaron, y en la última semana recibió algunas piezas nuevas. En un reciente asado VIP de camaradería que compartió con afines representantes de algunos medios de prensa locales, Fassi lo definió como “un tipo bueno y un entrenador trabajador, aunque muy europeo”. No queda muy claro que es lo que quiso decir, pero la frase quedó picando entre achuras y copas.

Quizá aquella alusión tenga que ver con la forma en que se vive el fútbol de uno y otro lado del Atlántico. Sin ir más lejos, a Fassi lo traicionaron las pasiones luego del ya mencionado traspié ante Central Córdoba. “¿Qué hay que hacer?”, le recriminó en forma reiterada al árbitro Andrés Merlos en los pasillos de los vestuarios del Estadio Kempes, tal vez molesto con el desenlace de alguna jugada polémica y sabedor de que siempre hay cámaras ávidas de filmarlo como si estuviera en El Hotel de los Famosos.

El dirigente tiene claro que la serie ante Colón puede ser una llave maestra que le permita cerrarle la puerta a los cuestionamientos y abrir nuevas expectativas para el segundo semestre de 2022. También para seguir haciendo caja. Por su participación internacional, Talleres lleva embolsados US$ 2.819.000, descontados los US$ 31.000 de las tres multas que le aplicó la Conmebol por desmanes en las tribunas y difusión de imágenes de la previa de uno de sus partidos a través de las redes sociales del club.

Después de ti, ¿qué?

Si clasifica a los octavos de final de la Copa Libertadores, Talleres volverá a jugar en las dos primeras semanas de agosto ante el ganador del mano a mano entre Vélez y River. En su agenda, el equipo albiazul ya tiene anotado el duelo de octavos de final de Copa Argentina con el vencedor de Aldosivi-Newell´s (en fecha a confirmar) y otros 21 compromisos del campeonato doméstico, entre el 9 de julio y el 23 de octubre.

La posibilidad de un pase de ronda en el torneo de la Conmebol no sólo enciende en la directiva tallerista el morbo de un posible cruce con “el Cacique” Medina y los colaboradores que se llevó de barrio Jardín, sino también alimenta la expectativa de sostener, y hasta acrecentar, el número récord que hoy registran los padrones del club: 51 mil socios.

¿Y Caixinha? Sólo Fassi sabe si el DT podrá sostenerse con su sereno optimismo en el caso de una hipotética eliminación ante el Sabalero. Mientras tanto, la certeza de un Frank Darío Kudelka sin trabajo, luego de su renuncia en Huracán, subyace en el imaginario del hincha albiazul.

¿Y Valoyes? El colombiano, de escasa actividad en el semestre inicial, tuvo ofertas de Brasil, Estados Unidos y Alemania, pero ninguno de los interesados llegó a los US$ 10.000.000 que pretende la “T”. River también quedó fuera de carrera y Boca arma una compleja ingeniería de préstamos, porcentajes, derechos futuros y algo de efectivo para seducir a Fassi. El hombre parece empacado y es muy difícil que ceda por una propuesta que no redondee una cifra de ocho dígitos. “Si no lo vendemos, se quedará en el club sin jugar”, dicen que se escuchó a los postres de aquella selecta cena.

Dejá tu comentario