Dos mujeres conducirán el Sindicato de Empleados Municipales de Río Cuarto

Jorgelina Fernández y Cecilia Ferreira desplazaron al cacique sindical Walter Carranza, que iba por su sexo período al frente del gremio. El batacazo sindical implica un cambio de paradigma: "Como la lista está conformada principalmente por mujeres y la mayoría tiene a cargo sus hogares, entonces nosotras vamos a tener que seguir aggiornando esto para que puedan participar, y también plantear estas cosas para que se distribuyan las tareas en la casa", advierte la flamante secretaria general.

Por Anabella Antonelli

“Con esta elección resurge el mensaje de que con organización de base y con lucha se puede romper con la estructura. Esto además viene encarado por mujeres”, dice Jorgelina Fernández, que desde la semana pasada no deja de dar entrevistas sobre el triunfo de la lista que encabezó, junto a Cecilia Ferreira, en las elecciones del Sindicato de Empleados Municipales de Río Cuarto del pasado 23 de junio.

La noticia se difundió rápidamente: la Lista Verde de autoconvocados, liderada por dos mujeres y sin aparato político, se impuso con el 43,7% de los votos y 12 puntos de ventaja, desplazando a Walter Carranza, quien iba por su sexto mandato.En tercer lugar, con 25 puntos, quedó la lista Azul.

Esta victoria, fruto de tres años de trabajo colectivo y de organización de les trabajadores, expresa además un contexto donde las mujeres ocupan espacios sindicales al tiempo que imprimen otras formas políticas.

En 2019, un grupo de trabajadores, la mayoría mujeres, comenzaron a reunirse para “sacar la queja de la oficina” y transformarla en propuesta concreta. Con la pandemia, las redes sociales fueron aliadas para visibilizar el nuevo Movimiento de Municipales Autoconvocados y la situación que atravesaban como trabajadores. “Se fueron sumando compañeros y para ser democráticos, hicimos asambleas permanentes, formamos comisiones de trabajo, las pusimos en común en un plenario y de ese espacio salió nuestro proyecto sindical, nuestras propuestas, la plataforma electoral que se presentó en esta campaña”, explica Jorgelina.

El ejercicio democrático y la pluralidad de ideas son dos puntos que destaca en este intento de “volver a la fuente, al rol del sindicato, que es defender los derechos de las trabajadoras independientemente de la ideología política partidaria de los integrantes”, refiere.

-Además de las propuestas concretas, desde el Movimiento de Autoconvocados plantean una nueva forma de hacer política sindical, ¿qué creen que debe cambiarse?

-Estamos convencidas de que hay un movimiento nuevo que quiere romper con las estructuras que nos imponen, incluso bipartidistas, que es inútil y no conduce a ningún lado. Además está comprobado que, cuando hay ataduras partidarias, se pierde la virtud del sindicato y se entregan muchas luchas. Por eso nos salimos de ese camino y decidimos hacerlo más plural, inclusivo, teniendo en cuenta a todos porque somos un grupo heterogéneo. Tenemos dificultades y tensiones, pero como hay objetivos comunes claramente definidos, se resuelven rápidamente. Es un orgullo para nosotros, lo celebramos porque tenemos claro cuáles son las bases y nos estamos construyendo, seguimos en la construcción, no hay límites en esto, se los ponemos nosotros a los límites.

- ¿Había una crisis de legitimación en el gremio de los municipales de Rio Cuarto?

- Hay una crisis de representación y falta de participación, pero no sólo en nuestro sindicato. Nuestra democracia está en crisis porque es una falsa democracia: nos están sometiendo a votar al menos peor. Nosotras somos un ejemplo de irrupción. Tenemos un montón de desafíos por delante, como pelear con las estructuras, no va a ser fácil. Ayer me dijo un periodista: “imaginate lo que es a nivel Córdoba, dos pibas que no son nadie, le ganaron a todo el aparato”. Ahí tomé conciencia.

- ¿Y cómo se le gana a los aparatos?

- Fue fundamental la escucha a los compañeros, se hizo lo que ellos estaban necesitando. Queremos un sindicato plural, heterogéneo, no una políticade fanáticos o del fetichismo político, que no nos está conduciendo a nada. Esto es otra forma de hacer política, de hacer pero no de impulsar, porque lo que hicimos nosotras fue organizar la lucha, al enojo detectado lo transformamos en alternativa electoral, lo organizamos y conducimos.Hasta último momento no querían creer el resultado de la elección, nos habían subestimado, pero nosotros nos preparamos para lo peor, para las trampas, los vicios, con asesoramiento legal, sino íbamos a perder. Llevamos escribano y nuestros fiscales estaban capacitados. Además, es gente convencida por el proyecto, con un compromiso político muy grande, que mueren en el intento. El voto nuestro es el voto consciente, es el más difícil de lograr, lleva tiempo, estuvimos tres años para eso, y siempre transmitimos que, si bien Cecilia y yo vamos a conducir el sindicato con el resto del Consejo Directivo, vamos a necesitar su respaldo y su apoyo constante.

-Resulta llamativo que la lista haya sido encabezada sólo por mujeres, ¿creen que hay particularidades que como mujeres pueden aportar para fortalecer la organización sindical?

-No podemos alejar lo que logramos del contexto y de los movimientos a nivel mundial en relación a las mujeres. Esto es una consecuencia de eso. El hecho de que seamos mujeres pasó de forma natural, no tuvimos ni que discutirlo ni pelear la ley de cupo femenino, nadie planteó nada sobre que seamos dos mujeres. Es una señal de que hay un cambio ahí y es una lucha menos, no nos ocupó la energía ni el tiempo, se dio naturalmente el liderazgo.En el grupo siempre fuimos más mujeres que hombres y en la lista también. Muchas tenemos hijos, entonces tuvimos que buscar los horarios de reuniones, de concentración, incluso de las marchas, para que puedan asistir ellas, como también tener en cuenta el tema de las familias. La carga en la casa y con la familia la seguimos teniendo. Traemos ese conocimiento porque la participación tiene que ver con eso, porque además es ad honorem, nadie recibe plata, entonces aparece la concepción de que le quitás tiempo a la familia o a la casa para ir a ganar nada, supuestamente.Como la lista está conformada principalmente por mujeres y la mayoría tiene a cargo sus hogares, entonces nosotras vamos a tener que seguir aggiornando esto para que puedan participar, y también plantear estas cosas para que se distribuyan las tareas en la casa.

-¿Cuáles son las políticas de género en las que quieren avanzar desde el sindicato?

-Por un lado tener avanzado algún tipo de protocolo de acción en caso de violencia de género, porque estamos raídos, no sabemos qué hacer. Se hace, pero por voluntad, canalizamos las situaciones por la red que existe, pero institucionalizado no lo tenemos. Hay que avanzar en el tema de la violencia laboral, hay que ponerlo en agenda porque sucede constantemente, sobre todo en determinadas áreas. Hay que armar un protocolo de acción, proyectarlo, armarlo e institucionalizarlo para que se vaya poniendo coto y no sea una zona liberada. Si bien el Estado tiene una política impulsada de género con su propia Secretaría, necesitamos nuestro protocolo. Hay mucha burocratización y demora en cosas que son urgentes, no podemos estar a las vueltas si sufrimos violencia, tiene que ser práctico y ágil ante las situaciones.

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