Un joven resultó herido de bala luego de interponerse ante un ladrón que le apuntó en la cabeza a su novia para robarle. El hecho ocurrió durante la madrugada de este viernes cuando los jóvenes, Ludmila de 19 años y Tomás de 23, caminaban desde barrio José Ignacio Díaz hacia la casa del chico en barrio Oña.
Joven fue baleado tras defender a su novia durante un robo: "Le pedía por favor que no le disparara"
El joven fue internado en el Hospital de Urgencias, donde fue sometido a una cirugía y se encuentra fuera de peligro. Los motochorros le apuntaron a la chica en la cabeza y se terminaron dando a la fuga.
Los motochorros los sorprendieron en barrio San Pablo, en la periferia sur de la ciudad de Córdoba. Pese a la cantidad de autos que pasaban por la zona, nada los intimidó. El joven perdió mucha sangre y pudo ser trasladado al Hospital de Urgencias, donde ya se encuentra fuera de peligro.
De acuerdo a lo relatado en un móvil de El Doce, Ludmila fue apuntada por el delincuente y su novio se metió, le pidió que corriera, pero se paralizó. El ladrón le puso la pistola en la cabeza al joven y comenzó a exigirle sus pertenencias hasta que gatilló y le disparó en la pierna.
La joven contó que el ladrón que conducía la moto le pidió a su cómplice que no disparar, pero lo hizo igual. Su novio cayó al piso y comenzó a perder mucha sangre de la pierna. Los delincuentes se fugaron sin nada.
La pareja del herido estaba desesperada y solo pensaba en salvarle la vida: “Me saqué el cordón de la campera, lo até a la pierna y porque le estaba saliendo muchísima sangre, se puso pálido y tenía sed”. Ella intentó calmarlo mientras “llamaba a todo el mundo” para que los auxiliaran.
Finalmente llegó la ambulancia y el joven fue trasladado al Hospital de Urgencias, donde fue sometido a una cirugía de urgencia, pero estaría fuera de peligro.
“En ese momento se me cruzaron muchas cosas por la cabeza y lo único que hice fue suplicarle a Dios que no nos pasara nada”, expresó angustiada Ludmila.
Sobre su accionar ante el pedido de su novio de que saliera corriendo, reflexionó: “Sabía que si me daba vuelta y corría no sé dónde me iba a pegar. Me paralicé y le pedía por favor que no le disparara”. “No les importa nada, si te matan o no. Total así como entran van a salir”, lamentó.

