El futbolista Emanuel Reynoso declaró este martes en la causa por la cual se encuentra imputado por amenazas calificadas, lesiones leves reiteradas calificadas con el concurso premeditado de dos o más personas y agravadas por el uso de arma (3 hechos) y coautor de robo calificado por la situación de infortunio particular del damnificado.
La Fiscalía de Instrucción del Distrito II, Turno I, a cargo de Milagros Gorgas, receptó la declaración indagatoria al actual jugador del Minnesota United, que contó con la asistencia de sus abogados. Lo hizo en forma virtual, a través de una videoconferencia desde la cárcel de Bouwer, donde se encuentra detenido.
Con el asesoramiento de sus defensores, "Bebelo" negó los hechos, asegurando que no estuvo en el lugar de los episodios denunciados.
Ahora, el Ministerio Público Fiscal continuará con la investigación y la incorporación de más pruebas, entre las que se encuentran informes técnicos sobre los elementos secuestrados (teléfonos e imágenes); y la adopción de medidas para averiguar la veracidad de los dichos del imputado.
Por el momento, desde el MPF aseguraron que "no fue posible identificar a otros presuntos partícipes", aunque restan analizar distintas imágenes ofrecidas a la instrucción que podrían ser de suma importancia para poder practicar un examen de correspondencia analógica de rostros para llegar a individualizar a los implicados.
Otro aspecto importante a determinar en los próximos días será si Reynoso continuará o no detenido en el penal de Bouwer.
Qué indica la normativa
La normativa procesal indica que luego de la declaración hay 10 días para resolver. Las opciones son dos: se dicta la prisión preventiva (disponiendo que continúe preso durante la tramitación del proceso) o recupera la libertad y la causa sigue igualmente instruyéndose.
Para resolver estas alternativas es importante establecer si sigue siendo imprescindible que Reynoso continúe detenido, y en ese sentido se valora si la libertad constituye un riesgo para que la prueba nos permita llegar a la verdad y la aplicación de la ley.
Se analiza también la situación de los testigos para que no peligren sus testimonios en la actualidad o en un eventual juicio futuro; y la posibilidad de que el imputado o sus allegados puedan poner trabas a la normal continuación del proceso.
Asimismo se evalúa el riesgo de fuga y si existen otras medida que puedan reemplazar el encierro.

