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Un peligroso preso por abusos sexuales fue recapturado luego de escaparse del Hospital Córdoba

Emilio Bustos, condenado a 21 años y seis meses de cárcel en diciembre de 2011, se fugó del centro médico mientras se realizaba una diálisis. Estaba esposado en uno de sus brazos y el otro lo tenía conectado a un catéter.

Un preso condenado por abusos sexuales se escapó del Hospital Córdoba en la tarde de este lunes y la Policía logró recapturarlo después de casi cinco horas de búsqueda.

Emilio Zacarías Bustos (63), un violador serial condenado desde 2011, se fugó de la sala de diálisis en el tercer piso del hospital ubicado en avenida Patria al 600.

Se encontraba custodiado por dos efectivos del Servicio Penitenciario. Según trascendió, estaba esposado en uno de sus brazos y el otro lo tenía conectado a un catéter.

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En medio del tratamiento, alrededor de las 17:45 una médica observó que Bustos se había zafado y escapado. Al parecer huyó desde el estacionamiento del centro médico.

La Policía confirmó que a las 18:30 tomaron conocimiento a través del 911 y se montó un operativo en toda la ciudad.

Cómo lo atraparon

Minutos antes de las 23, Bustos terminó detenido en calle Ángel Zerda al 6100, en barrio Avellaneda, en el sudeste de la ciudad de Córdoba.

Personal policial recibió el dato que el peligroso delincuente estaba en la casa de un familiar, lugar donde lo recapturaron y volvieron a ponerlo a disposición de la Justicia.

Bustos está condenado en diciembre de 2011 a 21 años y seis meses de prisión por abusar de cinco mujeres en la ciudad de Córdoba y en Villa Allende.

En una publicación del momento de la sentencia, La Voz señaló que la pena se ubicó por debajo de los 26 años que había pedido el fiscal Carlos Ferrer. El hombre también había sido condenado por robo calificado y violación de domicilio.

La situación judicial de los guardias

Según adelantó Cadena 3, los guardias están acusados de favorecimiento de evasión culposa. A Bustos le faltan dos dedos en una mano lo que facilitó que se quitara las esposas.

Los ahora imputados no se percataron que tenían que precintarlo para evitar que lograra liberarse.

Fuente: El Doce.

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