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Para la Justicia, hay que investigar todo el operativo de vacunación

En la resolución en la que definió pasar el caso de la enfermera a la Justicia Federal, la jueza de Control de Río Cuarto señaló que "hay pruebas que hacen presumir la existencia de diversos hechos que vulneran el programa nacional".

En Río Cuarto no sólo el robo de una dosis de Sputnik V por parte de una enfermera deberá ser investigado judicialmente sino también posibles irregularidades en todo el operativo de inmunización que se lleva adelante en la ciudad. Así surge de la resolución que emitió el Juzgado de Control para declarar la incompetencia de la Justicia ordinaria y enviar el caso al juzgado federal de Carlos Ochoa.

En el escrito, la jueza Luciana Alba argumenta las razones para determinar por qué la causa no es provincial sino federal. Allí señala el caso de la enfermera, de nombre Gabriela, que fue denunciada por el gobierno municipal por haber sustraído una dosis de vacuna y habérsela aplicado a su novio. Pero, además, la funcionaria judicial agrega que también deben considerarse las declaraciones públicas aparecidas en medios periodísticos y que hablan de más irregularidades en el proceso de vacunación. Es decir, el eje de la causa no debería ser exclusivamente la conducta individual de la enfermera sino también posibles desviaciones en los criterios establecidos formalmente para incluir o no a personas dentro del plan de vacunación.

Según fuentes judiciales, la resolución de Alba contempla dos cuestiones diferenciadas: por un lado, la necesidad de investigar la denuncia que presentó Lucas Stefanini, subsecretario de Promoción y Prevención de la Salud; por otro, los dichos de la propia enfermera, que en una entrevista con este diario aseguró que hubo otras vacunaciones irregulares y que se hicieron por influencias políticas.

La jueza Alba consideró que las pruebas señalan que es probable la existencia de más irregularidades.

La jueza de Control enmarca la situación en el Plan Estratégico de Vacunación contra el Covid-19 que el Ministerio de Salud de la Nación puso en marcha el 29 de diciembre de 2020, con el objetivo de disminuir la morbilidad, mortalidad y el impacto socioeconómico generado por la pandemia.

La conducción del plan estuvo, desde el inicio, en manos del Ministerio de Salud de la Nación; las jurisdicciones provinciales y municipales colaboran en el operativo para ejecutarlo de manera eficiente.

“En el marco de dicho programa federal de inmunización, en una fecha que no ha sido posible precisar pero que estaría comprendida entre el comienzo de la distribución de dicho inyectable hasta el 6 de abril de 2021, se habrían sucedido en la ciudad de Río Cuarto inoculaciones de tal medicamento en forma diversa a la dispuesta en ocasión de proveer su distribución”, plantea Alba como marco general de las cuestiones a investigar.

Y divide la situación en dos. “En primer lugar, puede consignarse que el 6 de abril de 2021, mientras se realizaba la campaña de vacunación precitada en el Polideportivo N2 de la ciudad de Río Cuarto, G.A.G., personal de planta permanente de la Municipalidad de Río Cuarto, prestando servicios en la Subsecretaría de Salud, se encontraba afectada a la colocación de dicha vacuna en razón de su cargo y por ser auxiliar de enfermería. En ese contexto, habría extraído una ampolla de la vacuna Sputnik V para aplicársela a Hugo Pomiglio, con el cual tendría una relación sentimental, persona que no se encontraba en los listados de vacunación oficial a fin de ser inoculado en dicha jornada”, plantea Alba.

Pero a continuación también agrega las declaraciones que la enfermera realizó a Puntal. “Tomó estado público, en base a medios de prensa gráfica, que en el marco de la vacunación para combatir el Covid-19 se ha producido la aplicación de vacunas a personas ‘secretarios’ y ‘esposos de funcionarias’ del ente municipal, que también recibieron la dosis en contra del Covid, quienes no se encontrarían contempladas ni registradas en el marco de los protocolos vigentes conforme al plan estratégico de vacunación, conductas que atentarían contra el objetivo del plan de inmunización”, señala.

Por eso, la jueza considera que los hechos a investigar deben ser remitidos al Juzgado Federal. Alba plantea expresamente que es probable la existencia de hechos diversos.

“Se desprende de autos que si bien la presente investigación tuvo su inicio con la denuncia efectuada por el subsecretario de Promoción y Prevención de la Salud de la Municipalidad de Río Cuarto, Lucas Stefanini, en el devenir de la investigación se fueron anexando diversos elementos probatorios que hacen presumir como probable la existencia de diversos hechos que vulneran el Programa Nacional de Vacunación contra el Covid-19 que se desarrolla en la ciudad de Río Cuarto, con el consecuente impacto en las partidas presupuestarias destinadas a tal efecto. Eso conlleva suponer que la sustracción de vacunas o la colocación de las mismas a personas que no se encontraban dentro de las listas preestablecidas estratégicamente por personal de la Administración Pública y en un contexto de pandemia, atentan contra la administración pública nacional”, indica la jueza de Control.

Ahora, el juez Ochoa deberá definir si comparte o no el criterio de Alba.

Las declaraciones de la enfermera que ahora investiga la Justicia

Durante la entrevista que concedió a este diario, la enfermera denunciada por la Municipalidad reconoció haber tomado una dosis de vacuna contra el Covid y habérsela colocado a su pareja.

Pero, además, manifestó que su conducta no fue una excepción sino que hubo otras personas que fueron vacunadas a pesar de no aparecer en los listados oficiales.

Citó a “secretarios de secretarios” o a “esposos de funcionarias”. La mujer no dio nombres pero su abogado, Ignacio Fernández Sardina, aseguró que tienen un listado que aportarán a la Justicia cuando sea pertinente.

Además, la mujer aseguró que le aplicó la dosis a su novio porque, de lo contrario, sería descartada, como en teoría ocurrió en otras oportunidades.

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