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Números Rojos

Las estadísticas de INDEC ubican a Córdoba entre las provincias con más desocupados y pobres del país. A pesar de representar una leve mejora en relación al primer semestre de 2021, los datos oficiales explican el aumento de la conflictividad social en las calles.

Por Guillermo Posada

Las estadísticas de sobre desocupación y pobreza atraparon la atención a partir de la difusión de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que realiza regularmente el INDEC y que en su última edición consignó los índices del segundo semestre de 2021.La medición se realiza por conglomerados urbanos y provincia aparece consignada a través de Córdoba capital y Río Cuarto.

En general los índices mostraron una fuerte mejoría en la desocupación comparada con el primer semestre de 2021, pero el conglomerado del Gran Córdoba mostró el porcentaje de desocupados y desocupadas más alto del país: la capital provincial alcanza el 10.1% de desocupados contra 7.4% del promedio nacional.

Si bien la cantidad de trabajadores sin ocupación viene bajando desde el pico de 14% del primer trimestre de 2021 (cuando el impacto de la pandemia aún se sentía en la actividad económica), sigue siendo un muy mal número, extremadamente alto atento a que se trata de una de las jurisdicciones más ricas del país, que no logra enderezar una performance aceptable conforme el Producto Bruto Geográfico cordobés.

Si el promedio nacional es una conjunción de realidades disímiles, del norte al sur del país, pasando por la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, ¿cuál es el parámetro de referencia para establecer un lugar en el ranking de desocupados por distrito, atento que los problemas macroeconómicos y los derivados de la pandemia afectan por igual todo el territorio nacional? El doctor en economía y docente universitario Alfredo Curutchet compara al Gran Córdoba con el Gran Rosario, por tratarse de conglomerados urbanos de conformaciones similares en cuanto a población y características socioeconómicas.

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Rosario da cuenta de una desocupación sustancialmente más baja que Córdoba, establecida por el INDEC en 7%, un 30% menor que la cordobesa. “Esto es lo que los cordobeses no estamos haciendo bien, más allá que ya lo sabíamos al tener la desocupación más alta del país”, dice Curutchet desde su despacho de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNC.

El economista apunta a las diferentes políticas aplicadas en Rosario en relación a Córdoba: “Santa Fe no tiene, ni por asomo, el nivel de endeudamiento que sufrimos aquí. Y esto afecta la economía cordobesa en dos aspectos: al tener la obligación de destinar parte importante del presupuesto al pago de la deuda se resta inversión al aparato productivo, que no genera suficientes puestos de trabajo”.

Según el último informe del INDEC hay 80 mil cordobeses que buscan trabajo y no lo encuentran. Pero si se suman los subocupados demandantes (tienen un empleo de pocas horas y quieren trabajar más), la cifra de cordobeses con dificultades laborales trepa a 201 mil.

Esta situación explica parte de las causas que llevaron a miles de vecinos de sectores vulnerados a responder a la convocatoria de diversas organizaciones sociales para reclamar por trabajo genuino y ayuda alimentaria. Se instalaron dos días en el centro con sus carpas, dando visibilidad a la marea humana que malvive en las villas y los barrios carenciados.

Pobreza

Otra porción de la pintura social la constituye el índice de pobreza que la EPH del INDEC difundió el jueves pasado. Aquí también los índices generales mejoraron en relación al primer semestre de 2021, pasando de 40.4% a 37.4%. Pero Córdoba supera el promedio del resto del país: la pobreza en la provincia descendió del 46.6% al 40.4%, pero sigue siendo tres puntos mayor que la media nacional. Y también supera holgadamente la referencia rosarina, ubicada en 33%.

Curutchet apunta que la presión tributaria local, producto de los impuestos provinciales, puede incidir en los costos de las empresas y en el dinero disponible para las familias. “Córdoba tiene un impacto de alrededor del 10% en la presión tributaria total, producto de los impuestos provinciales. Así, hay menos plata para generar puestos de trabajo y dinamizar la economía. En Santa Fe esa presión tributaria provincial es la mitad”, apunta el economista.

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A caballo del crecimiento de la economía nacional (10%) la desocupación se redujo casi un 26% en un año, pero en ese mismo lapso la pobreza sólo se achicó el 13%, justo la mitad. En otras palabras, la mitad de los cordobeses que lograron ingresar al mercado laboral no consiguieron salir de la pobreza (el INDEC toma como referencia la canasta básica de $ 74.059 para un hogar tipo, integrado por dos mayores y dos menores).

Para Curutchet esto es consecuencia de un proceso económico regresivo donde el Estado prácticamente no interviene y deja librado a la oferta y la demanda la regulación del mercado laboral, con su consecuente impacto sobre el nivel de ingresos de la población. “El gobierno provincial despliega un fuerte marketing publicitario donde la palabra progreso siempre está presente. También dicen que son progresistas, pero está claro que ese progreso no llega de manera clara ni masiva a donde lo requieren las capas de la población que ocupan el piso de pirámide: los más pobres”, advierte el economista.

Entre los reclamos del acampe que realizaron las organizaciones sociales de la denominada Unidad Piquetera está el aumento de las asignaciones y la ampliación de los padrones. Cuestionan la decisión del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación de tener congelado desde enero el padrón de beneficiarios de la tarjeta Alimentar.

La Canasta “Cordobesa” es más cara

Ante las estadísticas oficiales del INDEC, el Centro de Almaceneros Córdoba elabora sus propias mediciones, que son especialmente referenciadas en el debate social para conocer los precios locales. Consultado por Marca Informativa Córdoba, el director de la entidad, Germán Romero, explicó que en la última medición, informada en enero pasado, la Canasta Básica Alimentaria alcanzó los 42 mil pesos, 10 mil pesos más que la informada por el INDEC. La diferencia es importante porque incide en la medición de la indigencia. “No discutimos los números de INDEC, pero ellos hacen una cuenta de la región pampeana y nosotros específica de Córdoba”, advierte. Y explica la diferencia en los altos costos de logística que tiene Córdoba para ofrecer mercadería en la capital provincial, que termina elevando los precios. De la misma forma, la Canasta Básica Total que para el INDEC fue de $ 74.059 en diciembre, se eleva en Córdoba a $ 88.981.

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