Sociedad | limpiavidrios | Trabajadores | Calle

"Si no limpiamos vidrios no comemos"

Marca Informativa Córdoba te cuenta a través de los propios protagonistas cómo es ganarse el pan en la calle para los limpiavidrios de la ciudad.

Están si hay sol, lluvia, frío, calor, marchas o confinamiento. Son los que te miran con firmeza desde el otro lado del parabrisas y te “fían” una limpieza de vidrio “para la próxima” vez que pases por esa esquina. También son los que se sorprenden si bajás la ventanilla para preguntar: “¿Cómo estás?”, y son los mismos que a esa inquietud responden: “Bien, sos la primera persona que lo pregunta en el día”.

En Cañada y Bv. San Juan, en una de las cuatro esquinas, más precisamente frente al histórico bar bohemio y junto a la reconocida discoteca con nombre de mujer, hay cuatro trabajadores que encontraron en la limpieza de vidrios de autos una salida laboral y una fuente de ingresos para alimentar a sus familias.

"Arrancamos a las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde o hasta que nos corra la Policía", cuentan los limpiavidrios y agregan, en notorio tono de agradecimiento, que "por lo menos la gente en la calle ayuda un poco pero no es lo mismo que era antes, se podía laburar tranquilo y no te jodía la Policía como jode ahora". Se refieren puntualmente a los días previas a que comenzara el último confinamiento decretado por el Gobierno nacional y acatado por las autoridades provinciales y municipales. Ahora, la Policía está encargada de controlar que circulen trabajadores esenciales casi con exclusividad.

Sobre la compleja realidad que les toca atravesar trabajando en la calle en contexto de pandemia y restricciones, estos limpiavidrios manifiestan que “la Policía nos corre porque dice que no tenemos permiso para laburar y te tratan mal y te quieren llevar preso”.

Pero claro, estos hombres que no superan los 40 años no pueden irse así como así de la esquina porque "nosotros vivimos de esto: si no limpiamos vidrios no comemos". "Ésta es la única fuente de trabajo que tengo y con esto le doy de comer a mis hijos", manifiesta uno de los cuatros con resignación.

Entre tanto esfuerzo también se divierten los limpiavidrios. Los observás y tienen sus códigos, son compañeros de calle y además conforman una especie de comunidad laboral: “Ahora somos cuatro pero en estas esquinas en total somos 12 familias”.

Los limpiavidrios enfrentan a diario, una realidad que es que no todos los conductores tienen ganas de que un tercero les asee el vehículo, y ante esta situación los trabajadores explican que “como pasa en todas las paradas, hay hombres a los que no les gusta que les limpiemos el vidrio y se bajan nerviosos. Somos gente grande, nos tenemos que entender. La gente no tiene obligación, nosotros limpiamos y si colaboran, colaboran y sino no”.

Cómo es ser limpiavidrios en Córdoba, contado por ellos

Estamos hablando de trabajadores que recaudan unos mil pesos por día. Ellos mismos cuentan que “laburando bien bien como hasta hace unos días atrás hacemos entre 800 y mil pesos cada uno. Ahora si llegamos a los 500 es un milagro”.

Uno de ellos cuenta que su pasar no es el mejor por estos momentos y manifiesta que "yo estoy durmiendo acá en el centro, en la calle".

La esquina tiene su genta fija y los trabajadores lo afirman explicando que "cada esquina tiene la gente que va laburar y ya sabemos quiénes son. Si alguien nuevo se quiere sumar tiene que preguntar primero porque acá ya somos los que estamos y además la mayoría de los policías nos conocen y dejan laburar a los que estamos acá”.

Dejá tu comentario