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Juicio por el femicidio de Cecilia Basaldúa

"Esto es un camino que recién empieza"

El 25 de abril del 2020 encontraron el cuerpo sin vida de Cecilia Basaldúa, desaparecida veinte días antes en Capilla del Monte. Para la familia, las organizaciones que acompañan y el equipo de la querella, se trata de una causa repleta de irregularidades que sienta en el banquillo a un inocente para encubrir a los verdaderos responsables.

Por Anabella Antonelli

El rostro de Cecilia ríe en las fotografías y dibujos que reclaman justicia. Tenía 35 años, era oriunda de Buenos Aires y llevaba años viajando por Latinoamérica. En marzo de 2020 había decidido vivir en Capilla del Monte, una localidad del departamento Punilla, a 109 kilómetros de la capital cordobesa.

El sábado 4 de abril de ese año se comunicó con su mamá y su papá y les contó que tenía un nuevo lugar para vivir, en casa del policía retirado Mario Mainardi. El confinamiento por la pandemia había comenzado y no era fácil encontrar alojamiento. Estaba contenta. El 7 de abril, Mainardi denunció que Cecilia estaba desaparecida desde hacía tres días. Su cuerpo sin vida fue encontrado el 25 de ese mes a las afueras del pueblo, con signos de violencia.

Irregularidades

En estos dos años, la familia y el equipo de trabajo “Justicia por Cecilia Basaldúa” denunciaron una serie de irregularidades en la investigación, que arroja una elevación a juicio con un único imputado, al que consideran inocente. Primeramente, al momento de la desaparición, no se activó el protocolo de búsqueda inmediata, como establece la ley provincial, tomando como premisa que Cecilia se ausentó por voluntad propia, tal como lo manifestaba Mainardi, aunque todas sus pertenencias permanecieron en su casa. Más tarde diría que a la joven le había dado un brote psicótico y, por eso, la había echado.

Además de no estar claro dónde fue vista por última vez Cecila, para la fiscal Paula Kelm, el lugar del hecho es donde hallaron el cuerpo, pero quien lo encontró dijo que la semana anterior había pasado por ahí y no estaba. Finalmente, cuando comenzó la investigación, se conoció un audio incriminando a tres personas del lugar, que no fue incluido en la causa. En todo el proceso no hubo perspectiva de género. Fue revictimizada por la Fiscalía, que pidió como prueba una autopsia psicológica, investigando su psiquis y su vida sexual.

Pese a todos los cabos sueltos, tres días después de encontrado el cuerpo, tras manifestaciones en distintos puntos del país, se ordenó la detención de Lucas Bustos, un vecino de la localidad. La querella y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación (co-querellante en la causa) afirman que no hay pruebas contundentes de que el joven haya estado en contacto con ella.

“Están encubriendo a alguien y eso tiene que ver con el actuar de la policía”, explica la abogada defensora Giselle Videla en conversación con Marca Informativa Córdoba. “Sobre esta persona (Bustos) no pesa ninguna prueba concreta, no hay testimonios, no hay nada que lo ubique cerca de Cecilia alguna vez. La acusación solo se basa en dos o tres testimonios de policías que dicen que él se habría incriminado, pero está también la denuncia de su hermano por apremios ilegales que sufrieron él y Lucas cuando los llevaron a la comisaría”, refiere.

Así, la querella no acompañará la acusación de la Fiscalía, intentando demostrar “la cantidad de irregularidades e incoherencias que encontramos en toda la investigación penal preparatoria. Insistiremos en las pruebas que pedimos y no se realizaron, en cómo se dio la elevación, de un día para el otro sin avisarnos, cuando todavía quedaban más de diez testimonios por ratificarse, entre ellos el de la persona que encontró el cuerpo de Ceci -explica la abogada-. De repente se elevó la causa con una de las categorizaciones de prueba genética forense sin realizar, que son las pruebas positivas de luminal que se encontraron en la casa de Mainardi”.

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El desenlace del juicio no traerá verdad sobre el femicidio, sino que deja dos caminos abiertos. Si absuelven a Bustos se volverá a cero con la investigación. “Es un camino que recién empieza, no es un momento cúlmine de algo. También está la posibilidad de que lo condenen, que no creo, pero estamos en un sistema judicial en el que vemos que todo puede pasar”, sigue Videla. “No vamos a dejar de sostener que no hay ninguna prueba concreta contra Lucas y que, claramente, debería ser absuelto para que podamos investigar, como corresponde, a quienes queremos investigar”, afirma la abogada.

Apoyo en las calles

Al cumplirse dos años del hallazgo del cuerpo de Cecilia se realizaron actividades simultáneas de gran convocatoria en Capilla del Monte, Córdoba y Buenos Aires. “Fueron importantes porque, desde el equipo, creemos que este tipo de causas necesita de la visibilización en las acciones en la calle, para generar conciencia en la opinión pública y también en el sistema judicial -señala Videla-. Estas acciones, a una semana del inicio del juicio, nos para en otro lugar, con un acompañamiento muy fuerte y potente, que estuvo siempre y se renueva ahora”.

Para el primer día del juicio, convocan en las puertas de Tribunales de Cruz del Eje para acompañar a la familia y exigir verdad y justicia, en una causa que recién comienza.

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