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Estudiantes se trajo un punto ante Temperley en un intenso partido

El Celeste igualó 1 a 1 con Temperley por la fecha 17 de la Zona A. Arturia abrió el marcador para Estudiantes y Pumpido igualó para Temperley.

Ni más ni menos que un punto. Estudiantes cerró la primera rueda de la Zona A del torneo de la Primera Nacional igualando con Temperley de visitante 1 a 1. En un partido de trámite muy parejo, el Celeste pegó primero con un gol de Arturia a los 9 minutos del primer tiempo y a los 33 de esa misma etapa Pumpido igualó para el Gasolero. El León se podría haber traído la victoria de no ser porque el árbitro Rodrigo Rivero no le cobró un penal.

El Celeste dominó el encuentro en los primeros diez minutos, pero después del 1 a 0 todo se emparejó. En un juego intenso y desordenado, ninguno de los dos equipos logró superar al otro. Ambos tuvieron oportunidades para ganarlo, pero al final se repartieron los puntos.

La igualdad deja a Estudiantes en el puesto once de la tabla de la Zona A. Está a siete puntos de la posibilidad de ingresar a los playoffs por el segundo ascenso.

Temperley 1-1 Estudiantes (RC) | Primera Nacional

El partido

El partido tardó en arrancar. Si bien Rivero pitó a las 15, empezaron a jugar unos cuatro minutos después. Papaleo primero y luego Adín debieron ser atendidos y eso hizo que prácticamente no hubiera acción. Fue necesario un gran remate desde afuera de Romero para que el partido se sacara la modorra. El tiro del jujeño fue desviado, pero sirvió para que Estudiantes se despertara primero.

El tiro de Romero fue un aviso. Después de ese envío del ex-Belgrano, el Celeste tuvo tres chances más y en la última se puso arriba en el marcador.

Arturia presionó a Bustos en la salida de Temperley. El marcador de punta izquierdo todavía no se había despabilado y el delantero de Estudiantes le robó la pelota. El ex-Talleres se metió en el área por la derecha, enfrentó a Papaleo y -casi sin ángulo- definió arriba, contra el primer palo, para abrir el marcador.

Pese a que se había jugado muy poco, Estudiantes merecía esa diferencia. Fue el dominador de ese puñado de minutos previos a ese tanto. Un movedizo Talpone le complicó las cosas al doble cinco de Temperley. Además, surtió efecto la presión que planteó el equipo de Acuña ante los intentos de salidas prolijas del Gasolero.

Ese dominio marcado del León no duró mucho después del gol. Temperley, obligado, se adelantó unos metros y empezó a encontrar los caminos para desembarazarse de la presión de Estudiantes. El partido se hizo parejo e intenso. Iban para un lado e iban para el otro sin mucha precisión. El medio campo se convirtió en una autovía sin peajes ni dársenas, que sirvieran para pensar un poco el juego.

Con el correr del tiempo, la intensidad se fue apagando y sólo quedó la desprolijidad, a la que contribuía el mal estado del campo de juego. Temperley había tenido algunas oportunidades de empatar a través de envíos aéreos. Pero no fue por esa vía que lo consiguió.

De manera similar a lo que ocurrió en el gol de Estudiantes, fue una equivocación en la salida la que le permitió el empate al Gasolero. Padilla fue el que perdió el balón, Contreras se la llevó, con toda la defensa del Celeste abierta y corriendo hacia atrás. El carrilero local tiró el centro y Pumpido fusiló a Olivera para establecer el 1 a 1.

El empate local lo volvió a pasar a nafta al partido. Los últimos minutos fueron muy intensos y ambos tuvieron chances para ponerse arriba.

El empate con el que se fueron al descanso fue justo. Estudiantes dominó el tramo inicial, pero no pudo extenderlo más allá del gol de Arturia. Mientras funcionó la presión, Estudiantes controló el duelo. A eso lo complementó con una buena tarea de Talpone. Cuando el Gasolero encontró la manera de salir claro desde el fondo, complicó a los riocuartenses. Las espaldas de Ceresole fueron bien aprovechadas por Contreras.

El complemento empezó como terminó la primera parte. Hubo mucha intensidad, pero poca claridad. Ambos tuvieron chances antes de los diez minutos. Hesar definió a las manos de Papaleo tras un centro de Arturia y Olivera se lo tapó a Vera del otro lado.

A los quince minutos llegó la gran polémica de la tarde. Aunque de polémica tuvo poca, porque a través de las imágenes quedó claro que el árbitro Rivero no le concedió un penal claro a Estudiantes. Talpone se escapaba por la derecha cuando Bojanich lo derribó al ingresar al área. El juez del partido sancionó tiro libre, ante la protesta de los hombres de Acuña. Las quejas tenían asidero. La infracción fue sobre la línea, por ende, debió haber cobrado la pena máxima para el equipo riocuartense.

Acuña movió piezas y cambió esquema. Ihitz fue a la cancha por Padilla y el León quedó parado con una línea de cuatro bien clásica. Además, Cainelli fue a la cancha por Ceresole para quedarse en la derecha y Arturia cambió de banda.

La intensidad del partido hizo que el resultado empezara a caminar por una cornisa. En medio del desorden, ambos pudieron haber ganado el partido, pero no definieron.

Sobre el final, el palo derecho del arco de Olivera le sonrió a Estudiantes. Reinhart tomó un rebote adentro del área y sacó un potente remate de derecha, que dio de lleno en el poste, mientras el portero de Estudiantes hacía las veces de espectador privilegiado.

Cuando Rivero marcó el final, casi todos los protagonistas terminaron con las manos apoyadas sobre las rodillas y respirando con la boca abierta, después del desgaste de energía que implicó el partido. Un desgaste que, por otro lado, pasará a lo anecdótico debido a que el punto no fue lo que buscaban llevarse del Beranger.

En la próxima fecha, Estudiantes se medirá con Deportivo Maipú en Mendoza. El duelo será el lunes 26 a las 15.

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