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Empresas: el retorno a la vida nómada

En lo que tarda un pestañeo desaparecieron o fueron reducidos a su mínima expresión modelos de negocio afianzados durante años.

Por Daniel Scandizzo - Especialista en estrategias y finanzas empresariales - Director Axiabiz Consulting

Nómada: dicho de un individuo, de una tribu, de un pueblo. Carente de un lugar estable para vivir y dedicado especialmente a la caza y el pastoreo. En la última edición de la entrega de los Premios Oscars en Hollywood, donde la pandemia desplazó al glamur habitual de esta ceremonia, la película “Nomadland” se alzó con los premios más importantes. El filme, dirigido por la cineasta china Chloé Zao, narra la historia de una mujer que perdió su empleo al cerrar la fábrica de materiales para construcción adonde trabajó toda su vida junto a su esposo recientemente fallecido. La protagonista decide vender sus pertenencias, comprar un furgón y emprender un viaje por el oeste de EE. UU. en busca de trabajo y una nueva vida a los 60 años.

¿Qué vínculo tiene esta aclama película con la realidad que le toca afrontar al mundo empresarial en pandemia? Aunque no resulte fácil identificar las similitudes a simple vista, unos instantes de reflexión nos ayudarán a encontrar las coincidencias.

La pandemia operó como las trágicas pérdidas que alteraron el curso de vida de Fern, la mujer de “Nomadland”, interpretada brillantemente por Frances McDorman. En lo que tarda un pestañeo desaparecieron o fueron reducidos a su mínima expresión modelos de negocio afianzados durante años, (pensemos en el comercio minorista, la educación o el turismo). Las empresas que se apresuraron en aceptar la realidad y decidieron no rendirse y sobrevivir, abandonaron viejos paradigmas, resignaron la esperanza de que todo volvería a la normalidad anterior y se pusieron a trabajar en nuevos escenarios. Entendieron que la tecnología y la digitalización no son temas solo para las grandes corporaciones, sino que se derraman hacia todas las dimensiones sin importar tamaño o sector: un local gastronómico puede predecir sus ventas tomando variables como el día la semana, hora del día, clima, eventos en lugares cercanos y hasta la reacción ante noticias positivas o negativas. Lo mismo puede hacer una florería, una librería, un supermercado de barrio, una tienda o una compañía de taxis. Con la utilización de herramientas de “big data”, por ejemplo, no solo cambia la forma en que se genera la información, aumentando de manera exponencial la cantidad de datos a analizar, sino también la manera de interpretarla.

Como en Nomadland, mientras más rápido las empresas entierren la idea de que un negocio es para siempre, y logren subirse al furgón de los nómadas, reconociendo el cambio constante de sus negocios en un entorno por demás incierto y volátil, mayores serán las posibilidades de sobrevivir al incomprensible Siglo 21. Claramente, el futuro ya no es lo que supo ser.

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